sábado, 7 de noviembre de 2009

CENA DEL LIBRO HOTEL AH AGORA.- 29-10-09

Saludos, besos, ¿quién falta?, Maite M. y M José. Pasamos a la mesa, que está como a nosotras nos gusta, redonda, amplia. Sonrisas, la noche promete, sobre todo porque nos vemos todas, podemos hablar…Entre aperitivos, cápsulas de piña, langostinos…enseguida se anima la conversación.
Llega Rosalía, y les contamos a las que no pudieron asistir al café de su casa, la experiencia de Ana en la R. C. Africana, a todas nos había impresionado sobre todo la experiencia que había vivido, su fuerza y entusiasmo en el trabajo que había realizado a lo largo de estos dos últimos años. Les contamos las fotografías que habíamos visto, los paisajes, la forma de vida de las gentes, y terminamos no sé porque rara asociación recordando (las cacereñas), como cuando éramos pequeñas, en Pascua nos regalaban un borreguito al que todas poníamos unos madroños o un lazo y lo paseábamos por el rodeo, hasta que el día antes del Domingo de Resurrección nos despedíamos de él convencidas que volvía a su rebaño, porque también nosotras teníamos que volver al Colegio, ajenas a que justamente ese Domingo en todas nuestras mesas se comía un delicioso cordero tierno y jugoso. Y así entre recuerdos, nos adentramos en la trágica historia de un lejano pueblo de Kansas, Holcomb, que Truman Capote nos describe con suspense y gran realismo en “A sangre Fría”. A casi todas, menos a Julia y Bea, nos había enganchado desde el principio la novela. Pilar dice “es impecable”, a lo que Rosa añade que las descripciones del narrador le parecen sensacionales, “no importa saber lo que va a ocurrir, logra siempre que el interés se mantenga”. Verónica no está muy de acuerdo con esta opinión, a ella si le hizo perder un poquito el interés al principio.
Coincidimos en la impresión que nos causa saber que es una historia real, es una novela innovadora producto del periodismo de investigación, donde Capote consigue que el brutal asesinato, sin sentido, nos asuste, Rosa dice que ya nunca deja las puertas del campo abiertas, y Pilar confiesa, que no ha podido leer la novela en la soledad de su casa. Pilar nos hace reflexionar sobre dos cuestiones: en la estructura narrativa omnisciente, donde el narrador nunca aparece, está en todas partes sin ser visible en ninguna escena, y en el manejo que hace el autor de los tiempos verbales pasando continuamente del pasado al presente.
Ante la pregunta de Maite F., respecto a cuál de los dos asesinos consideramos que es más responsable, iniciamos un debate sobre el perfil psicológico de DicK Hickock y Perry Smith. Todas estamos de acuerdo que se nota como Capote se identifica de alguna manera con Perry, posiblemente porque a ambos les unían experiencias infantiles similares, por esto a veces sobre todo al final, cuando ambos están en prisión, es más benévolo en su descripción del personaje, en cuanto a sus emociones ( su vinculación a la ardilla, sus últimas lágrimas…).
Leo la biografía de T. Capote, y todas añaden algún dato más. Discutimos sobre el móvil del asesinato, el robo absurdo, la locura, y alguien comenta si creemos que los asesinos sintieron algo, Marga defiende que sí, que a pesar de todo, tienen sus emociones que de alguna forma manifiestan en el relato. Emi y Maite F. están convencidas de lo contrario, creen que no manifiestan ninguna emoción ni siquiera conciencia de lo que han hecho.
Y así continuamos analizando algún personaje más, como la señora de correos, la de la cárcel…. Y todas estamos de acuerdo con la lectura final de Maite F. “Capote logra una novela que muestra la radiografía de una sociedad completa, juntos víctimas y asesinos son como el microcosmos de América: luz y oscuridad; el bien y el mal”. Y en esta animada charla de vez en cuando se oyen las protestas de Enma, “nadie me escucha esta noche” (ni siquiera cuando pide la infusión), menos mal que como siempre su protesta está acompañada de una gran sonrisa, a la vez que comenta “esta noche no puedo, ni hablar, ni respirar”, pero ya creo que habló y respiró, y por supuesto disfrutó.

7 comentarios:

Beatriz dijo...

Confieso que estuve atenta a todo lo que comentasteis del libro y con el resumen de Isa Mary me han entrado "ganinas" de leerlo. No dudo que sea un gran libro pero cada cosa tiene su momento y yo disfruté y lo pasé fenomenal leyendo "El mundo entre costuras". Nunca había dejado de leer un libro de la cena, alguna vez tenía que ser la primera.

Besos

Julia Campos dijo...

Muy bien, Isa, claro y conciso. Ya he empezado a leer el libro de la próxima cena, tiene buena pinta. Bea, a mí también me ha gustado mucho "El tiempo entre costuras", os animo a todas a que lo leáis aunque no fuera el elegido en la cena del otro día.

Beatriz dijo...

Tienes razón Julia, "El tiempo entre costuras"... en qué estaría yo pensando???

Maite F dijo...

Muy buen resumen, asi no se nos olvidara nada, porque las neuronas andan ya de retirada. Yo me he comprado los dos, el de la Cena y el de El tiempo entre costuras. Los empezaré en cuanto acabe "Contrareloj".

emma dijo...

La verdad es que con los comentarios de la cena parece que te gusta más el libro. Yo también disfruté la noche aunque como dice Isamari no me dejaban "ni respirar". Espero que la próxima cena resulte igual de bién, o mejor si puedo conseguirlo.
Yo también voy a leer "El mundo entre costura", después del obligatorio.
Besos a todas

Verónica R. dijo...

Muy bien Isamari. Me has hecho revivir la cena después de una semana muy agetreada con la Semana del Libro en mi centro. Ya os contaré más detalladamente. Pilar estuvo genial con mis alumnos, disfrutaron ellos y yo.
Empezaré a leer el libro aunque no lo he conseguido todavía.
Besos a todas.

Verónica R. dijo...

Perdón por el lapsus de "agetreada". Lo he visto al leerlo. Quise decir "ajetreada".
Las prisas no son nunca buenas.
Sorry anyway.