miércoles, 27 de febrero de 2013

Convocatoria - Jueves 7 marzo 2013






El próximo jueves dia 7 de marzo, nos volvemos a reunir. El lugar "Eustaquio Blanco", edificio Zigurat. Hora: 21,30. Convoca Carmina. La que no haya confirmado su asistencia, que lo haga YA!

Hasta el jueves 7 lectoras......

lunes, 18 de febrero de 2013

¡FELICIDADES!

Isamari te deseamos un feliz día, aunque laboral.
Disfruta mucho.
Besos

domingo, 10 de febrero de 2013

FELICIDADES!!!

Emma te deseamos un feliz día.

viernes, 8 de febrero de 2013

ALGUNAS CONSIDERACIONES


Época victoriana


Periodo del reinado de la reina Victoria (20 de junio de 1837 al 22 de enero de 1901)
Cuando Victoria ascendió al trono, Inglaterra era esencialmente agraria y rural; a su muerte, el país se encontraba altamente industrializado y estaba conectado por una red de ferrocarril en expansión. Tal transición no fue suave,
Las primeras décadas del reinado de Victoria fueron testigos de una serie de epidemias (con mayor impacto el tifus y el cólera), fallos en la producción de grano y colapsos económicos.

Generalmente se divide a la época victoriana en tres etapas:

  1. Victorianismo temprano (1837-1851).
  2. Victorianismo medio (1851-1873).
  3. Victorianismo tardío (1873-1901)
El periodo medio victoriano también fue testigo de significativos cambios sociales, como el renacimiento de la doctrina evangélica, al mismo tiempo que una serie de cambios legales en los derechos de la mujer. Aunque carecían del derecho al sufragio durante la Época Victoriana, ganaron el derecho a la propiedad después del matrimonio a través del Acta de Propiedad de las Mujeres Casadas, el derecho a divorciarse y el derecho a pelear por la custodia de sus hijos tras separarse de sus maridos.

Novela victoriana


La novela dominó la literatura inglesa durante la época victoriana. La mayor parte de las novelas victorianas eran largas y prolijas, con lenguaje intrincado, pero el rasgo predominante de la novela victoriana era su verosimilitud, esto es, su representación cercana a la vida social real de la época. Esta vida social estaba largamente informada por el desarrollo de la emergente clase media y las maneras y expectativas de esta clase, en oposición a las clases aristocráticas que dominaban épocas anteriores.
Por primera vez en la historia inglesa, las mujeres asumieron un papel central. La novela inglesa quedó definida, en gran medida, por las obras de Jane Austen, Charlotte Brontë, Elizabeth Gaskell, y George Eliot.
Esto no significa que la novela victoriana no fuera diversa; sí lo era, y de manera extraordinaria. Emily Brontë y Charles Dickens escribieron en estilos muy diferentes y trataron temas completamente distintos. Un elemento clave del estilo victoriano es el concepto de intrusión del autor y sus apelaciones al lector. Por ejemplo, el autor podía interrumpir su narración para pronunciarse sobre un personaje, o compadecerse de él, o alabar a otro, mientras más tarde parece exclamar "¡Querido lector!" e informar al lector o recordarle otro punto relevante.
La mayor parte de las novelas de la época victoriana se escribían en forma serial; esto es, aparecía un capítulo por cada número en periódicos o revistas (folletín). Así, la demanda era alta en cada nueva aparición de la novela para introducir un nuevo elemento, bien fuese un giro de la trama o un nuevo personaje, para mantener así el interés del lector. Durante este tiempo, a los autores se les pagaba por palabra, lo que acababa produciendo una prosa muy farragosa. En parte por esto, las novelas victorianas tienen numerosas tramas, y muchos personajes, que aparecen y desaparecen conforme dictan los acontecimientos.

martes, 5 de febrero de 2013

Cena 31/01/2013



Llegamos un poco antes Maite F y yo, para comprobar que la mesa era cuadrada y que todo estaba en orden y todo perfecto, no había ningún problema, dejé encima de cada plato unos marcapáginas, unos alfajores (recuerdo de Argentina) y Maite una muestras de cremas. También coloque el menú.

Llegaron en seguida Emma, Bea y su invitada Maribel, poco a poco, en goteo fueron llegando las demás, faltaron María José, Pilar Bacas (mejoraros), Emi y Carmina.

Empezamos con una cerveza, y ni un mísero aperitivo, ni una aceituna, con lo ricas que son la aceitunas extremeñas, nos tomaron la comanda, entre Carpaccio de ternera con foie, Tosta de jamón con boletus o Ensalada césar, con un blanco Nadir, bien rico y fresquito. Estábamos muy alborotadas y con muchas ganas de hablar.


Empezamos a hablar de temas recurrentes, como la caldera de Maite o temas actuales, el atropello de dos personas muy queridas y cercanas para muchas de las presentes.

Y entramos en materia, empezamos a hablar del libro de Gabriel García Márquez, “El coronel no tiene quien le escriba”, gustó mucho, alguien dijo que después de “100 años de soledad” era el libro que más le había gustado de el Gabo, y la verdad es que la novela es preciosa, un viejo coronel que espera la pensión que nunca llega, se comenta de cómo el coronel baja todos los días durante 15 años al puerto, con la esperanza de recibir la pensión, tienen un gallo, que cuidan y alimentan, anteponiéndolo a ellos, para participar en peleas de gallos, unas decían que es el último recuerdo de su difunto hijo Agustín y otras considerábamos que era el baluarte de su idealismo, en este punto Rosa, dijo que el gallo era un “gallo triste”,  se comentó y polemizó sobre las peleas de gallos, costumbre arraigada en algunos lugares, como el cercano pueblo Albalá (antiguamente Albalá del Caudillo) y Rosa colocó encima de la mesa una cesta bien decorada, y nos dejó con la intriga, ante nuestros ruegos, nos dijo que eran huevos de “gallina feliz”, y nos dio uno a cada una, sobraron, y como nos gustan tanto los sorteos, a poner númeritos…algunas que tiene la suerte de tener huevos de “gallinas felices” los dieron y alguna de nosotras se llevó 4 huevos, fue la noche de los “huevos”, es que tiene “muchos huevos la cosa”.

Como podéis ver, la presentación era ideal.


Llegamos a los segundos, algo lentos, se elegía entre Medallón de solomillo ibérico con couilis de frambuesa, Secreto ibérico a la parrilla con patatas panaderas y Bacalao confitado con morcilla de Guadalupe, las que pedimos este plato, la morcilla de Guadalupe se convirtió en chipirones con patatas panaderas, que por cierto estaba muy rico, en este punto, abrieron Nadir tinto, muy bueno, y empezamos a hablar del otro libro "Las viudas de los jueves" de Claudia Piñeiro, que también gusto mucho, al principio cuesta la lectura, ya que es una novela coral, y no lineal en el tiempo, sino que va y viene, Maite nos fue diciendo los tiempos verbales en algunos capítulos y en otros el narrador omnisciente, a mi me gustó mucho porque lo he leído en mi viaje por Argentina y se me ha hecho muy cercana, con el country y la pileta. La obra narra la historia de un grupo de personas que viven en Altos de la Cascada, un country de alto nivel de la provincia de Buenos Aires, y lo que hacen para sostener una vida basada en el dinero y en las apariencias. Gente muy pobre de valores, con miradas sesgadas de lo que pasa fuera de las cuatro paredes de sus casas, mujeres frustradas que no saben cómo llenar las largas horas del día, maridos maltratadores o infieles en el mejor de los casos, hijos abandonados a la suerte o criados por las sirvientas peruanas o paraguayas… en fin, un cuento de hadas, el dinero, algunos poco dinero y posición social. Siempre presente y como columna vertebral de sus vidas y de sus decisiones: incluso de sus muertes.

Y llegó el postre, solo quedaban 2 Tiramisú casero, que las más rápidas se lo quedaron, otras la panacota (estaba insípida) y de las demás ya ni me acuerdo. Se habló de la diferencia con la película, que también vimos, como el guión es muy diferente y sobre todo el final, que en la novela gustó, porque al final queda esperanza y no así en la película. Hablamos de los distintos personajes, Mavi, el Tano, Teresa, los chicos…, la pobre Carla, Ronie, que a mi me parece un personaje valiente y en cambio a otras no, alguna apuntó que la relación entre Carmen y su criada podían aparecer indicadores de lebianismo, pero otras apuntaron que es el argumento de los vecinos para no demostrar la no aceptación de las diferentes clases sociales. Una novela que dio mucho que hablar.

Se procedió al sorteo de la crema y la afortunada fue Julia.

Se comentó que Pilar Galán quiere asistir a la cena, ¡te haremos un hueco!.

Se habló también de distintos libros que se han propuesto y de la descarga de libros, pero eso lo dejamos para la intimidad del grupo.

La próxima cena la organiza Carmina, el 7 de marzo, y el libro Orgullo y Prejuicio de Jane Auster en conmemoración de los 200 años, ya que la primera edición se publicó el 28 de enero de 1813.

Sobró dinero y Bea quedó encargada de comprar el cuponazo, lo mismo nos toca y nos vamos a vivir a los Altos de la Cascada.