Cuando sea vieja, vestiré de morado,
con un sombrero rojo que ni haga juego,
ni me quede bien,
y me gastaré el dinero de mi jubilación
en coñac y guantes de verano,
y sandalias de raso.
Y diré que no hay dinero para mantequilla.
Me sentaré en el pavimento
cuando esté cansada
y devoraré muestras de las tiendas
y oprimiré los botones de alarma
y rasparé con mi bastón los barandales de las calles.
Y compensaré la austeridad de mi lejana juventud.
Saldré a caminar bajo la lluvia en zapatillas,
y arrancaré flores de jardines ajenos
y aprenderé a escupir…
Pero, tal vez debiera practicar un poco todo eso desde ahora.
Así la gente que me conoce no se asombrará,
ni se escandalizará al ver que, de pronto,
soy vieja y me empiezo a vestir de morado.Jenny Joseph ( Birmingham, Inglaterra, 1932). Periodista y poeta.
lunes, 9 de marzo de 2015
11 de marzo. FELICIDADES BEA
Desde aquí, el grupo CENA del LIBRO te desea un feliz día. Que todos tus deseos se hagan realidad durante este año.
Un beso
Un beso
lunes, 2 de marzo de 2015
Convocatoria cena 5 de marzo
Hola a todas: os convoco el día 5 de marzo, a las 21.30 en el restaurante Calenda, sito en el adarve del padre Rosalio, 14.
Llevad los deberes hechos.
Llevad los deberes hechos.
lunes, 19 de enero de 2015
lunes, 12 de enero de 2015
ACTA de la Cena del Libro del 8 de enero de 2014
A las 9,30 de la noche nos reunimos Marga, Maite Fernández, Emma, Julia,
Rosa, Rosalía (que ha decidido a última hora incorporarse), Isa Mari, Carmina,
Bea y Pilar. Además de Teresa Corcobado,
como invitada. Todas somos bastante puntuales. Faltan Maite Macías, Emi, María
José y Verónica (que ha confundido la fecha, con gran desilusión).
Acudimos a la cena con la mala conciencia de haber terminado las fiestas
navideñas y continuar comiendo. Por ese emotivo el menú elegido es relativamente suave: Ensalada
de perdiz escabechada, Berenjenas a la andaluza con miel, Bacalao con salmorejo
y Surtido de frutas
La primera cuestión que se propone es que no comencemos las intervenciones
con aseveraciones del tipo “me ha gustado” o “no me ha gustado”, ya que eso hace
que, a veces, las defensoras de una u otra opción parece que pasan (pasamos) el
resto de la reunión defendiendo a ultranza la postura manifestada. Esta
propuesta conlleva un debate acerca de si procede o no esta limitación.
Finalmente se decide que cada una obre como quiera, pero curiosamente se
respeta la idea hasta el final.
El título del libro no parece en general muy adecuado ni sugerente.
De hecho se comenta que nunca hubiera atraído un título así. Hay opiniones
diversas.
Sobre el tema central o temas centrales de la obra hay muchas ideas
y opiniones: la modernidad, la desesperanza, el amor a la literatura, la
añoranza, la soledad, la soledad como pérdida, el desamor, la guerra, la
muerte, el paso del tiempo. Y también la
mediocridad, en opinión de una de las comensales, que se hace patente en el
personaje de Suzanne.
A lo largo de todo el texto se trata el tema de la muerte con naturalidad y
total ausencia de dramatismo. Se va anticipando, como un presagio pero hasta
los capítulos finales no se conocen en su totalidad las razones del desasosiego
Para algunas, la incomunicación es una constante en la novela, para otras
existe comunicación entre los personajes, pero de una manera no siempre
directa. En ese contexto se debate, por ejemplo, el momento en que el
protagonista descubre que su mujer ha estado en el río… y recitamos el texto
unas bulerías: La noche del aguacero/dime dónde te metiste/que
no te mojaste el pelo (aunque en este caso es el pelo mojado lo que
la delata…)
Hay dos personas para las que el tema central es la línea Maginot (que
comentaré después). La línea está presente desde el primer capítulo (aunque aún
no se mencione hasta más adelante) y pesa mucho en la historia que se cuenta.
Tanto que es definitiva para entender la obra. En toda la novela se siente el
peso de la historia de esta línea.
A lo largo de la narración el paso del tiempo es una constante (el
pasado y el futuro), como he dicho antes, y se muestra continuamente la
dicotomía entre tradición y modernidad. En Albert y su mujer, Suzanne,
se manifiestan las dos actitudes llevadas al extremo: el rechazo total y la
integración a costa de lo que sea. La novela refleja bien la época en
que se desarrolla, aunque algunas opinan
que se centra mucho en la familia y no en el ambiente exterior.
También es una constante la guerra. Tres generaciones de la familia
han sido combatientes (La Primera Guerra Mundial, la Segunda y la de Argelia)
Para casi todas ha resultado muy original la estructura del libro,
cuyos capítulos llevan el nombre de las horas de un solo día: El amanecer,
La mañana, La tarde, El crepúsculo, La
noche y La mañana del día siguiente (todo referente al día 9 de
julio de 1961) y un discurso sobre la línea Maginot, pronunciado por Gilles en
2011
Estamos de acuerdo en que el protagonista principal es Albert y que
los personajes secundarios son también protagonistas: su hijo pequeño (Gilles),
su mujer (Suzanne) su hermana (Liliane) y su madre (Madeleine). Destaca la
fuerza de otros personajes, como la señora Morvandieux y el cartero (Paul).
Sobre los personajes, una virtud del autor es su empatía con todos ellos
(aunque el efecto en nosotras no ha sido el mismo). El personaje de Suzanne (y
su tratamiento) ha provocado emociones encontradas. Desdibujado para algunas,
mediocre para algunas otras.
Ha gustado mucho cómo se trata la relación de admiración del hijo hacia el
padre y la impotencia del padre para ayudar a su hijo.
Hay algunos pasajes que nos han llamado especialmente la atención:
Un momento de comunicación especial es la escena en que el protagonista
lava a su madre anciana, momento sublime para unas e inquietante o extraño para
otras. Ahí hablamos del papel de la mujer en la familia.
Y siguiendo con momentos o escenas dignas de mención, parece unánime
destacar la conversación que tiene lugar en el cerezo, con la madre.
Pero si hay algún pasaje que ha gustado especialmente, por el clima, el
ambiente, la emoción que transmite, el desarrollo, etc. es el paseo de Suzanne
por el río y su encuentro con Paul
En general, y como visión global de la obra, opinamos que es un
libro fácil de leer, que hace
reflexionar y que es conveniente leerlo con tranquilidad
A algunas les ha interesado en especial el último capítulo (denso y
aburrido para otras) en el que toma protagonismo la línea Maginot con el
homenaje que rinde Gilles a su padre, mucho tiempo después, por esos cinco años
de cautiverio, de los que jamás habló tras su regreso, que dejaron un bala
imaginaria alojada muy cerca de su corazón.
Es tal la fascinación que hemos sentido por la línea Maginot que incluso se
habla en la cena de organizar un viaje para visitarla. Esto es una broma, pero
lo que sí es cierto es que nos hemos sorprendido con ese ingenio que bien
merece conocerse, de modo que recomendamos que os informéis sobre él quienes no
hayáis podido asistir a la cena o no
hayáis leído el libro.
Finalmente, y como colofón, decimos abiertamente si nos ha gustado o no el
libro en su conjunto. Es el momento en el que el nivel de solapamiento de
conversaciones y aumento de los decibelios impide detectar las opiniones. En
general ha gustado, aunque en diferentes grados, de modo que algunas lo
recomendarían y otras no, aunque les haya gustado, hay otras a quine les ha
gustado mucho. Hay una persona a quien el libro, claramente, no le ha gustado y
otra que no lo ha leído.
La cena termina encendiendo unas bengalas y brindando a la salud de
ausentes y presentes, y con la voz, a través del teléfono, de Verónica.
Hay novelas que quedan en la memoria, por algún detalle, aunque sea
insignificante. Espero que esta sea una de ellas.
La próxima cena estará organizada por Marga, salvo imprevistos en parte
previsibles, en cuyo caso la organización recaería en la siguiente: Carmina.
El libro que ha propuesto la organizadora de dicha cena, siguiendo la
costumbre hace poco instaurada, es “A la caza del amor”, de Nancy Mitford. La
fecha del encuentro será el 5 de marzo. Ese día comentaremos también qué tal
nos han sentado las “Trufas con Nata”, el último plato que hemos elaborado
conjuntamente.
¡Felicidad para todas! Gilles descubrió que la felicidad no era ese
estado de beatitud que se había imaginado, la felicidad era un presagio, el
presagio del bien, como la infelicidad era el presagio del mal. Era exactamente
una promesa. ¡Buenos presagios para todas!
martes, 6 de enero de 2015
Primera cena del año 2015
La cita será el día 8 de enero a las 9,30 en el restaurante Eustaquio Blanco

Hablaremos del libro de Jean -Luc Seigle

Recordad que tenéis que llevar el regalo que los Magos dejen esta noche en vuestra casa.
Estaremos, de momento, Isa Mari, Maite F, Emma, las Campestres, Bea, la Corco, Marga, Vero y la que suscribe.
Espero que hayáis disfrutado de la vuelta al 61.
La cena no será copiosa, por deseo expreso de las presuntas asistentes.
¡Hasta el día 8!

Hablaremos del libro de Jean -Luc Seigle
Recordad que tenéis que llevar el regalo que los Magos dejen esta noche en vuestra casa.
Estaremos, de momento, Isa Mari, Maite F, Emma, las Campestres, Bea, la Corco, Marga, Vero y la que suscribe.
Espero que hayáis disfrutado de la vuelta al 61.
La cena no será copiosa, por deseo expreso de las presuntas asistentes.
¡Hasta el día 8!
jueves, 4 de diciembre de 2014
Al envejecer, los hombres lloran
CULTURAL / LIBROS
«Al envejecer, los hombres lloran», una novela minimalista de Jean-Luc Seigle
MERCEDES MONMANY @ABC_CULTURAL
Día 19/11/2013 - 20.17h
Un solo día de 1961 le sirve a Jean-Luc Seigle para novelar la lucha contra el progreso de un pequeño pueblo. Una novela que expresa la tragedia de lo cotidiano pero se eleva más allá del tópico

La guerra de Argelia, a la que pertenece esta imagen, marca el inicio de la novela de Jean-Luc Seigle
Delicada epopeya de la derrota y la renuncia, de la rebeldía y el sacrificio en aras del progreso, «Al envejecer, los hombres lloran», del dramaturgo y guionista francés Jean-Luc Seigle, es una novela sorprendente e inusual. Tras la apariencia de ser tan solo una modesta y minimalista tragedia de lo cotidiano, se eleva continuamente del tópico para alcanzar altas cuotas de «poesía e imaginación», como se dice en esta particular e incruenta «guerra de tiempos». Una guerra que se pelea en un pequeño e insignificante pueblo galo de apenas setenta habitantes, en el interior de sus gentes, mientras los fantasmas de dos guerras mundiales se pasean aún por todos los rincones, tanto físicos como mentales.
De forma desgarradora y dolorosa, «Al envejecer, los hombres lloran» da cuenta del inicio de una época de mutaciones que lo cambiará todo. Durante el único día, el 9 de julio de 1961, en que transcurre esta subyugante novela, el pueblo de Assys se dispone a recibir su primer televisor. Será en casa de los Chassaing, que han sido avisados de que su hijo mayor, destinado en Argelia, va a ser entrevistado para un reportaje. Con ese motivo, todos los vecinos se han reunido en el salón e incluso alguno se ha arreglado y emperifollado como si fueran al teatro.
Se trata de una novela sorprendente que alcanza altas cuotas de poesía
Frágil pulmón de acero
Su mujer, Suzanne, deslumbrada por las heroínas de telenovela, es una abanderada de la palabra «moderno», «que todo el mundo tiene en la boca y que es el diapasón de los nuevos tiempos». Su único sueño es vender la vieja casa donde viven y comprarse un chalé o un piso en la ciudad. De momento, va vendiendo poco a poco a un chamarilero las antiguallas de los padres de Albert.
Albert, además, es un curtido veterano de la poco honrosa línea Maginot, que hundió a los franceses en la más chusca y vergonzosa de las derrotas. Esa mañana, por primera vez en su vida, ha derramado unas lágrimas nada más despertarse. El pudor siempre le impidió cualquier manifestación de sus sentimientos. Pero hace tiempo que siente que todo se hunde a su alrededor y que sobra en este mundo. Tan solo su hijo pequeño, Gilles, de diez años, un enviado de lo mejor de un futuro aún por llegar, un lector embriagado de todo lo que cae en sus manos, le mantiene aún atado al frágil pulmón de acero de su cada vez más desilusionada existencia.
Albert Chassaing es el padre y héroe discreto de esta callada epopeya
Lo único que angustia a Albert es saber quién cuidará del sensible y perspicaz Gilles. Él es diferente y desde luego no ha heredado la vulgaridad y el entusiasmo por el consumo de su madre, la bella Suzanne. Pero ese día Albert ha descubierto cómo arreglarlo, para cuando él ya no esté. Un providencial recién llegado al pueblo, un maestro jubilado de París, con una enorme biblioteca, cumplirá con creces su papel de introductor de lo mejor de la nueva era en la mente y en el corazón –un bello corazón, aún intacto y sin corromper– del pequeño Gilles.
Al envejecer, los hombres lloran
JEAN-LUC SEIGLE
Narrativa. Traducción de Adolfo García Ortega. Seix Barral. Barcelona, 2013. 240 páginas, 18 euros. Calificación: tres estrellas
COMPARTIR
EN VÍDEO
EN IMÁGENES
lunes, 1 de diciembre de 2014
ACTA DE LA CENA DEL 20 DE NOVIEMBRE DE 2014 EN HOMARUS
FECHA DE LA CENA: 20 NOVIEMBRE
LUGAR DE CELEBRACIÓN: HOMARUS
LIBRO A DEBATE: EL TANGO DE LA GUARDIA VIEJA, de A. PÉREZ REVERTE
Después de un pequeño susto inicial por
culpa de un malentendido con la colocación de la mesa, nos reunimos en el Homarus
(con bastante puntualidad, dicho sea de paso) las 11 participantes en la cena
del 20 de Noviembre de 2014. Faltan Carmina, Isamari, Mª José, Pilar y Rosalía,
y tenemos dos invitadas: Mª Victoria Rodríguez - por parte de Pilar, e Inés
Campos – mi invitada.
Tras los
chascarrillos de rigor, saludos iniciales y apertura de un regalito cortesía de
la organizadora, comenzamos a hablar del libro sin esfuerzo. Por no hacer muy
pesada esta acta, voy a intentar ser breve y concretar las opiniones respecto
al libro y su autor.
Aunque no todas estuvimos de acuerdo en
nuestra valoración del libro, en lo que sí hubo una opinión generalizada fue en
que la parte dedicada al tango era la que más nos había gustado (tango 1 –
ajedrez 0); todas coincidíamos en que nos había resultado fácil imaginar
aquellos antros de Buenos Aires con su atmósfera cargada de humo y sensualidad.
Algunas apuntaron que Pérez Reverte tiene un gran dominio de la lengua en su forma
de escribir y describir situaciones, aunque para otras, por el contrario, esta
forma de escribir resultara un poco pesada, por decirlo suavemente. Casi todas
habíamos leído con facilidad hasta la mitad del libro, más o menos, encontrando
ya un poco más aburrida la última parte dedicada al ajedrez; también Pilar, que
me había dejado por escrito su opinión respecto al libro (opinión que fue
transmitida a las demás integrantes de la mesa de debate), reconoce que no pudo
leer más allá de la mitad del libro.

Otro punto de debate fueron los
personajes. Tanto Max, un vividor sin sentimientos, como Mecha (¡vaya
nombrecito, con lo bonito que es Mercedes! -
dijo alguna), personaje de sentimientos difíciles de clasificar, nos
resultaron en general fríos y planos, y no digamos ya el resto: Jorge, ese hijo
tan concentrado y calculador; Irina, esa novia de Jorge tan fría; Armando, ese marido de Mecha que se nos ha hecho antipático a todas… En fin, ninguno nos
resulta muy interesante como personaje en sí mismo.
Aunque nos resultó interesante la estructura temporal del libro, a veces nos ha parecido un poco incómodo por no reconocer, al comenzar un capítulo, en qué momento nos encontrábamos. La forma de escribir nos ha parecido un tanto irregular, a modo de nuestros relatos encadenados – dicho por Pilar en su opinión escrita.
También hablamos de la época en la que
se desarrollaba la historia del libro, aunque sin profundizar mucho en el momento
histórico como tal (Franco, guerra civil, guerra mundial…). Tratamos de situar
el año en el que tiene lugar la acción en la parte dedicada al ajedrez, y llegamos a la
conclusión de que discurría en los años 60-65.
Para terminar, nos preguntamos si Max
finalmente vuelve a desaparecer de la vida de Mecha y todas coincidimos en que
está claro que sí, que se va, pero dejando el collar de perlas como
demostración final de ese amor que no ha sido capaz de expresar.
A la hora de elegir el libro a leer en
la próxima cena, hice entrega de un dossier con los argumentos de tres libros
propuestos por Pilar (a quien le toca, por cierto, organizarla): “Al envejecer,
los hombres lloran” de Jean-Luc Seigle, “A la caza del amor“ de Nancy Mitford, y “La hondonada“ de Jhumpa Lahiri. Una vez leídos por todas y propuestos a
votación, resulta ganador el primero. Aprovechando este momento, se abre un
debate sobre la forma que pueda resultar más adecuada para la propuesta de los libros, y llegamos
a la conclusión de que el libro para la siguiente cena será propuesto por la
organizadora de la misma; en el caso de que esa persona no esté presente en la
cena en la que le toque proponerlos, nos comunicará los libros que sugiere para la siguiente
cena de la manera que considere oportuna (whatsapp, blog, correo electrónico…). Resumiendo, y a modo de ejemplo
didáctico: como Pilar es la organizadora de próxima cena, es ella quien ha
sugerido en esta cena las posibles lecturas para la próxima, a pesar de no estar presente.
![]() |
| ¡FELICES FIESTAS A TODAS! |
Determinamos la fecha de la próxima
cena, que tendrá lugar el 8 de Enero de 2015, y será la cena de Navidad:
traeremos un regalito de 10 euros (hemos subido un poco el presupuesto para
hacer más fácil la búsqueda del regalo), y se ha acordado que tiene que ser una
PRENDA DE ROPA (no pueden ser complementos – foulards, cinturones, bisutería,
pendientes…, sino ropa). Se decide así para que no haya tanta disparidad en
los regalos.
Y, cuando son casi las 12 de la noche,
nos despedimos con mucho alboroto deseándonos felices fiestas, porque ya no nos
volveremos a reunir hasta después de Navidad.
Espero que os haya resultado agradable
la lectura de este acta. No puedo poner fotos del evento porque no hicimos
ninguna…¡qué fallo!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




