Cuando sea vieja, vestiré de morado,
con un sombrero rojo que ni haga juego,
ni me quede bien,
y me gastaré el dinero de mi jubilación
en coñac y guantes de verano,
y sandalias de raso.
Y diré que no hay dinero para mantequilla.
Me sentaré en el pavimento
cuando esté cansada
y devoraré muestras de las tiendas
y oprimiré los botones de alarma
y rasparé con mi bastón los barandales de las calles.
Y compensaré la austeridad de mi lejana juventud.
Saldré a caminar bajo la lluvia en zapatillas,
y arrancaré flores de jardines ajenos
y aprenderé a escupir…
Pero, tal vez debiera practicar un poco todo eso desde ahora.
Así la gente que me conoce no se asombrará,
ni se escandalizará al ver que, de pronto,
soy vieja y me empiezo a vestir de morado.Jenny Joseph ( Birmingham, Inglaterra, 1932). Periodista y poeta.
jueves, 26 de septiembre de 2013
Convocatoria de la cena del 3 de Octubre
Hola a todas!
Comienza el curso 201372014, con la cena del 3 de octubre, que tendrá lugar en el restaurante Eustaquio Blanco, a las 21,30 horas.
La mayoría ya habéis confirmado la asistencia y de momento no hay ninguna baja. Y nos acompañarán dos invitadas, una de Pilar B y otra mía.
No vemos el próximo Jueves!!!
PD: Se necesitan aportaciones para la sección "Fragmentos", que lleva un siglo sin cambiarse.
Comienza el curso 201372014, con la cena del 3 de octubre, que tendrá lugar en el restaurante Eustaquio Blanco, a las 21,30 horas.
La mayoría ya habéis confirmado la asistencia y de momento no hay ninguna baja. Y nos acompañarán dos invitadas, una de Pilar B y otra mía.
No vemos el próximo Jueves!!!
PD: Se necesitan aportaciones para la sección "Fragmentos", que lleva un siglo sin cambiarse.
lunes, 23 de septiembre de 2013
miércoles, 28 de agosto de 2013
Disculpas de Pilar Galán
Os adjunto el mensaje íntegro que me ha enviado Pilar Galán este verano, como no he estado operativa con la red es por lo que lo hago ahora.
Hola, Verónica, ¿cómo estás?
Espero que descansando y olvidándote de este curso tan largo que hemos tenido todos.
Te escribo porque acabo de darme cuenta de que no os ha llegado mi comentario a la cena de junio. Me disculpé por no poder ir (creí que me estaba disculpando) pero he visto en vuestro blog que mi comentario no aparece. No sé si se ha perdido en el ciberespacio o si se me olvidó dar a la tecla (suma las prisas de junio, los exámenes, las correcciones, etc.) Es más, ahora mismo no me acuerdo si me disculpé o no con un mensaje de teléfono móvil a Rosalía, que me lo había comentado en El Perú. Qué desastre.
Te agradecería que en la próxima cena me disculparas con todas, o que me dijeras la forma de hacerlo yo (no me atrevo a dejar un comentario en el blog por si no aparece, a lo mejor porque no tengo cuenta de gmail).
Gracias, disculpas para ti también, y mis mejores deseos para este verano.
Un beso grande
Espero que descansando y olvidándote de este curso tan largo que hemos tenido todos.
Te escribo porque acabo de darme cuenta de que no os ha llegado mi comentario a la cena de junio. Me disculpé por no poder ir (creí que me estaba disculpando) pero he visto en vuestro blog que mi comentario no aparece. No sé si se ha perdido en el ciberespacio o si se me olvidó dar a la tecla (suma las prisas de junio, los exámenes, las correcciones, etc.) Es más, ahora mismo no me acuerdo si me disculpé o no con un mensaje de teléfono móvil a Rosalía, que me lo había comentado en El Perú. Qué desastre.
Te agradecería que en la próxima cena me disculparas con todas, o que me dijeras la forma de hacerlo yo (no me atrevo a dejar un comentario en el blog por si no aparece, a lo mejor porque no tengo cuenta de gmail).
Gracias, disculpas para ti también, y mis mejores deseos para este verano.
Un beso grande
Pilar Galán Rodríguez
lunes, 5 de agosto de 2013
RESUMEN DE LA CENA DEL LIBRO 13 de junio de 2013
Pido
disculpas por la tardanza. (No he podido hacerlo antes)
Convocadas
todas las integrantes del grupo a las 21,30 en el Hotel V Centenario, llegamos
alegres y simpáticas, mostrando ese estado anímico que es propio de la antesala
del verano. Mientras esperábamos a las cantantes de Corales, Rosalía y Pilar,
tomamos una cerveza fresca en la terraza-barbacoa del jardín (una maravilla).
Hay
que ver que grupo más completo tenemos, leemos, cantamos, trabajamos, amamos,
etc. y ponemos cruces en el calendario (unas más que otras).
Estuvimos
casi todas y como invitada mi amiga Carmen Visan a quien también le gusta leer
y hace un tiempo nos dio a todos los que formamos parte de su vida una lección
de valentía.
Os
recuerdo los títulos de los libros: 1- Sonata a Kreutzer (de Leon Tolstoi), 2-
Leon y Louise de Alex Capus.
La
Sonata: yo pensaba que iba a dar mucho jugo para hablar y crear polémica
enriquecedora, pero a la mayoría de las lectoras les resultó pesada, no gustó
nada, algunas no pudieron terminarlo. Verónica amenizó la velada dejándonos oir
la sonata Kreutzer (de Beethoven).
Al
tiempo de servir el segundo plato, ¡oh sorpresa! ¡SALMÓN AHUMADO! Y ese plato
no estaba en la carta menú. El camarero en complicidad conmigo, nos sirvió el
segundo relato encadenado que hemos escrito el grupo de lectoras de la Cena del
Libro y Hoy Libro (de Sevilla). ¡Qué alboroto!, todas agobiando a Pilar (doña
Tecla, la coordinadora del relato) preguntando anécdotas y firmando todos los
originales reímos y pasamos un buen rato.
Después
de tanto alboroto pasamos a comentar el segundo libro, Leon y Louise:
para algunas lectoras el libro es fantástico, yo pienso que no tanto (un poco
soso). Tiempos narrativos diferentes hacen que la lectura sea agradable. Como
crítica, anticipa acontecimientos que van a suceder. Muy muy interesante la
descripción de la Gran Guerra y la postguerra en París. Enlaza muy bien lo
personal con la historia, los personajes no tienen carácter. El protagonista, Leon,
es un personaje emocionalmente plano. Ninguno de los tres personajes
principales es feliz. Al lector le interesa todo menos la historia de amor
(acontecimientos históricos, la invasión alemana).
El
libro tiene fragmentos muy bien escritos, decidimos darle un 6. Hubo algunas
propuestas de libros, pero al final votamos por Perdida de Gillian Flynn y el
Hombre del traje gris de Sloan Wilson (dos libros porque hay mucho tiempo)
La
próxima cena será el 3 de octubre, la organizará Maite Fernández
FELIZ
VERANO Y Hacedme el favor de ¡SER FELICES!!
Redactado por Emi, tenía problemas en subirlo al Blog
lunes, 8 de julio de 2013
domingo, 30 de junio de 2013
jueves, 20 de junio de 2013
MÁS SOBRE LA AUTORA DE “PERDIDA” (EL PAIS) Por: Juan Carlos Galindo | 16 de marzo de 2013
Gillian Flynn, hija bastarda de Jerry Seinfeld y Patricia Highsmith
Cuesta mucho encontrarse con un libro
que responde en calidad e intensidad a los elogios, desmedidos o no,
que suelen aparecer en las contraportadas con motivo de su publicación y
con los que las editoriales se esfuerzan por competir con las mejores
armas en este complicado universo. En el caso de Perdida, que Mondadori publica el próximo 21 de marzo,
el reto era complicado. Kate Atkinson: “La trama lo tiene todo. No
tengo la menor duda de que en un año estaré diciendo “esta fue mi novela
favorita de 2012”. Brillante”. Tana French: “Uno de los mejores libros
que he leído jamás”.
Escojo estos dos testimonios porque son de mujeres escriben novela negra de éxito. Es decir, competencia directa de Glliam Flynn (Kansas City, 1971), la autora que con Perdida se ha convertido, con razón, en un fenómeno editorial en EE UU, donde ha vendido ya más de dos millones de ejemplares y ha sido aclamada por la crítica. En este artículo publicado hoy por EL PAÍS cuento más sobre esta historia.
Que nadie se acelere. Aquellos que crean que el elogio es desmedido
son libres de hacerlo. Después de leer la novela y de hablar con la
autora y con Rodrigo Fresán, director de la colección Roja y Negra en
la que se publica y a quien ‘robo’ la definición del titular, aquí
están las razones por las que creo que el libro es sobresaliente.
Sin desvelar nada de un argumento lleno de giros y trepidante, Perdida (traducida con ritmo y estilo por Óscar Palmer) es la historia de una pareja, Amy y Nick, que lo tiene todo y cuya vida transcurre entre el triunfo profesional y la comodidad económica hasta que la situación empieza a deteriorarse. La pérdida del trabajo, el posterior traslado de Nueva York al pequeño pueblo de Misouri donde nació el protagonista y la desaparición de Amy en el quinto aniversario de su matrimonio desencadenan una trama tan bien ensamblada que roza lo imposible. “La historia es extrema. Era mi intención desde el principio llevar la historia tan lejos como pudiese y mostrar a gente extraordinaria de manera creíble” me cuenta la propia Flynn en conversación telefónica desde su casa en Chicago.
A Flynn le gustan los personajes femeninos poderosos. Ya los usó en Sharp Objects y Dark Places (sus dos primeras novelas, no publicadas en España) pero aquí hay un giro más: la protagonista no tiene una infancia marcada por la violencia y ha vivido una vida en la que no le ha faltado nada.

En una historia de personajes extremos, Amy destaca sobre los demás. Dulce y atractiva, inteligentísima, ruin y déspota, violenta y despiadada si hace falta, la mujer de Nick es la antagonista de las mujeres víctimas que tanto proliferan en la novela negra. “Muchos autores se sienten cómodos escribiendo de la violencia masculina, que es un tema muy común en la literatura hasta el punto de que mucha gente considera normal las historias de agresiones, psicópatas y demás. Quería luchar contra la idea de que las mujeres son inherentemente buenas , maternales y todas esas otras asunciones que se hacen sobre las mujeres”, nos cuenta.
Nick también juega un papel esencial en una novela en la que el cambio de perspectiva lleva al lector a pensar en una cosa y después en otra completamente distinta sin que la narración chirríe. Con un dominio de los géneros, Flynn consigue mezclar el trhiller con los diarios íntimos, la acción con la comedia romántica, oscura y siniestra pero comedia y romántica al fin y al cabo. Su dominio del lenguaje más ligero del periodismo y su fuerza visual, no en vano se declara fan de Alfred Hitchcock desde pequeña, crean una prosa con un estilo inquietante y original. El humor, sin el que la historia naufragaría, completa un panorama que atrapa desde el principio.
El escritor argentino Rodrigo Fresán, gran lector, mejor conversador y director de la colección Roja y Negra en la que Mondadori publica Perdida (en España se publicará también en catalán en RBA- La Magrana) me atendió amablemente por teléfono. Resumo parte de sus enseñanzas: “Si cambias los rostros, es una intriga decimonónica. Una historia femenina, ácida, al estilo de Dorothy Parker y con lo mejor y lo más turbulento de Patricia Highsmith”. Lean, juzguen y disfruten.
Sin desvelar nada de un argumento lleno de giros y trepidante, Perdida (traducida con ritmo y estilo por Óscar Palmer) es la historia de una pareja, Amy y Nick, que lo tiene todo y cuya vida transcurre entre el triunfo profesional y la comodidad económica hasta que la situación empieza a deteriorarse. La pérdida del trabajo, el posterior traslado de Nueva York al pequeño pueblo de Misouri donde nació el protagonista y la desaparición de Amy en el quinto aniversario de su matrimonio desencadenan una trama tan bien ensamblada que roza lo imposible. “La historia es extrema. Era mi intención desde el principio llevar la historia tan lejos como pudiese y mostrar a gente extraordinaria de manera creíble” me cuenta la propia Flynn en conversación telefónica desde su casa en Chicago.
A Flynn le gustan los personajes femeninos poderosos. Ya los usó en Sharp Objects y Dark Places (sus dos primeras novelas, no publicadas en España) pero aquí hay un giro más: la protagonista no tiene una infancia marcada por la violencia y ha vivido una vida en la que no le ha faltado nada.
En una historia de personajes extremos, Amy destaca sobre los demás. Dulce y atractiva, inteligentísima, ruin y déspota, violenta y despiadada si hace falta, la mujer de Nick es la antagonista de las mujeres víctimas que tanto proliferan en la novela negra. “Muchos autores se sienten cómodos escribiendo de la violencia masculina, que es un tema muy común en la literatura hasta el punto de que mucha gente considera normal las historias de agresiones, psicópatas y demás. Quería luchar contra la idea de que las mujeres son inherentemente buenas , maternales y todas esas otras asunciones que se hacen sobre las mujeres”, nos cuenta.
Nick también juega un papel esencial en una novela en la que el cambio de perspectiva lleva al lector a pensar en una cosa y después en otra completamente distinta sin que la narración chirríe. Con un dominio de los géneros, Flynn consigue mezclar el trhiller con los diarios íntimos, la acción con la comedia romántica, oscura y siniestra pero comedia y romántica al fin y al cabo. Su dominio del lenguaje más ligero del periodismo y su fuerza visual, no en vano se declara fan de Alfred Hitchcock desde pequeña, crean una prosa con un estilo inquietante y original. El humor, sin el que la historia naufragaría, completa un panorama que atrapa desde el principio.
El escritor argentino Rodrigo Fresán, gran lector, mejor conversador y director de la colección Roja y Negra en la que Mondadori publica Perdida (en España se publicará también en catalán en RBA- La Magrana) me atendió amablemente por teléfono. Resumo parte de sus enseñanzas: “Si cambias los rostros, es una intriga decimonónica. Una historia femenina, ácida, al estilo de Dorothy Parker y con lo mejor y lo más turbulento de Patricia Highsmith”. Lean, juzguen y disfruten.
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