https://www.tendencias21.es/Madona-con-abrigo-de-piel-una-version-del-siglo-XX-del-mito-de-la-media-naranja_a44767.html
martes, 8 de febrero de 2022
domingo, 30 de enero de 2022
Acta cena dia 3 de noviembre
Aunque con mucho retraso , he querido seguir la tradicción de quedar constancia del encuentro y del libro leido.
Seguro que dad el tiempo transcurrido quedan datos por ahi sueltos, que luego podreis completar las que recordeis . Leimos "Los ingratos" de Pedro Simon, Premio Primavera 2021, nos juntamos en el Albalat sitio agradable y confortable ya de todas conocido.
Por el tema Covid, nuestros ultimos encuentros han sido diferentes, en exteriores y con ausencias. En esa cena estuvimos 7, despues de la euforia inicial del encuentro, aparecio otro grupo de lectura aun más euforico que el nuestro , ocuparon la mesa proxima y venian acompañadas del escritor. nosotras como siempre hablamos del libro y mas...., nos reiemos, cenamos y pasamos como siempre un rato agradable.
El libro nos gusto, una historia sencilla y su lenguaje, una familia donde el padre esta y desaparece, una maestra en un pueblo que necesidta de una persona para cuidar su familia Emerita "la Eme" para el niño, David El personaje de la Eme tan entregado , tan autentico. Con una historia detras que poco a poco vas descubriendo y en momentos nos habia emocionado. El lenguaje del libro cercano y que todas reconocemos en algun momento en los pueblos.
Ese mensaje del escritor donde rendia homenaje a todas esas personas que hicieron muchos sacrificios , renuncias para que otros llegaran, no supimos agradecer y ya no estan con nosotros . El balance es bueno y lo hemos recomendado.
En los postres , como siempre hablamos de la proxima . Pusimos para la siguiente cena "Ultimos dias en Berlin" Finalista del Premio Planeta y la fecha para el 15 de Diciembre, como ya sera Navidad, llevaremos un regalo para el amigo invisible con un toque pícaro
miércoles, 19 de febrero de 2020
Cena del Libro 13 de febrero 2020. Un Caballero en Moscú de Amor Towles
Me tomo la licencia de escribir esta
acta ya que Emi, organizadora de la cena, no pudo asistir.
Nos reunimos en el Restaurante
Albalat el 13 de febrero para comentar Un Caballero en Moscú escrita por Amor
Towles. Echamos mucho de menos a las ausentes, Carmina, Emi, Maite y Marga.
Desde aquí un beso enorme para todas y especial para Maite por el nacimiento de
Maya.
No paso a describir el menú
porque ya nos lo sabemos de memoria. ¡A ver si lo cambian ya!
Nos acompañó Mercedes Espinosa,
profesora de Literatura, amiga de Pilar. Fue muy enriquecedora su compañía y sobre
todo sus comentarios.
Voy a desvelar aquí algún secreto
que Mercedes no quiso hacer por modestia y por no ser la protagonista en una
cena en la que había sido invitada, según Pilar. Por una parte, deciros que los
lunes a las 13:45 en Onda Cero Cáceres (89.5 FM) en el programa Más de Uno Cáceres,
Mercedes comenta un libro al azar. Será interesante escucharla. Por otra parte,
tiene un Blog “Lectura al Azar” en el que comenta libros que como ella misma
escribe “Es el azar el que elige mis libros”.
Tengo que admitir que no tomé ninguna
nota de lo que comentamos sobre el libro por tanto lo único que voy a decir es
que nos gustó a todas y nos gustó mucho. Es un libro que recomendaríamos sin
dudarlo.
Me voy a
tomar la licencia de reproducir íntegramente aquí lo que Mercedes escribió en
su Blog sobre este libro que yo no lo podría hacer mejor.
Comienza la novela con un acta
fechada el 21 de junio de 1922 en Moscú, que corresponde a la “Comparecencia
del conde Aleksandr Ilich Rostov ante el comité de emergencia del comisariado
político de asuntos internos”. Para mayor verosimilitud el documento aparece
con una tipografía distinta a la del resto del libro. Se condena al conde
Rostov a una pena de confinamiento en el hotel Metropol, donde ha vivido los
últimos años.
Asegura el escrito que merecería
una condena a muerte porque “ha sucumbido a las corrupciones de su clase”. Pero
tiene defensores entre los estamentos superiores del partido que lo consideran
uno de los héroes de la causa prerrevolucionaria por un poema que escribió en
1913. El azar lo ha salvado, porque ya veremos lo que el propio Rostov nos dice
sobre ese poema.
“Pero no se confunda: si vuelve a
poner un pie fuera del Metropol, será ejecutado. Siguiente caso.” Así finaliza
la nota y así comienza la historia de los 32 años que el conde Rostov pasó en
este edificio singular. Supone un arranque muy sugerente.
Condenado a la reclusión él mismo
se compara con Edmundo Dantes, Cervantes o Napoleón. Es como Robinson Crusoe,
se crea un mundo. “Tras renunciar a los sueños de un rescate rápido, los
robinsones del mundo real buscan cobijo y una fuente de agua potable, aprenden
a hacer fuego con pedernal, estudian la topografía de la isla, su clima, su
flora y su fauna y, mientras tanto, vigilan el horizonte por si ven aparecer
velas en él y buscan huellas en la arena.” Ese será su propósito en el hotel:
adaptarse a las nuevas circunstancias, y lo hace sin perder su refinada
formación, su perspicacia, su inteligencia, su ternura, su conocimiento del
alma humana.
Lo obligan a abandonar la suite
de la que venía disfrutando para enviarlo a una minúscula habitación
abuhardillada unos pisos más arriba. Solo podía escoger unos cuantos de sus
objetos personales, los que cupieran en su nueva morada. Las descripciones de
estos enseres nos hacen participar de la exquisitez de los diseños y la finura
de los materiales. Renuncia a todos sus libros, conserva solo uno: los Ensayos
de Montaigne.
Su nueva vida se hace de gestos
pausados, no conoce tensión ni agobio. Él ha sabido conservar parte de su poder
económico. Almuerza y cena sofisticados platos en los elegantes restaurantes
del hotel, vedado para tantos compatriotas. Durante una de estas comidas conoce
a Nina, hija de un burócrata ucraniano viudo, que de momento también vive en el
Metropol. Con ella se convertirá en un niño que descubre hasta los rincones más
apartados del gran establecimiento. Esto produce una sensación placentera
comparable a las que generan nuestras incursiones en viejos álbumes de fotos:
la aventura de lo cotidiano
Nina tiene un tesoro, ha
conseguido una llave maestra que le lleva a cualquier recoveco. Nina y Rostov
descubren la lujosa vajilla de Sèvres, que contuvo los manjares de la vieja
aristocracia y que va a acoger las delicias que consuma la nueva élite
bolchevique. Observan agazapados el salón de los exclusivos bailes de ayer que
hoy se llena de reuniones políticas, pero sin que las actitudes personales ni
las estrategias de los participantes hayan cambiado.
El libro se llena de amigables historias
que seducen nuestra curiosidad y nuestra fantasía. Hay amor y humor, grandes
amistades, y no falta la intriga, ni tampoco el esperpento. ¿No es irrisoria la
medida populista de despegar las etiquetas de las botellas de vino para
arrancarles su identidad? ¿Qué mejor metáfora podría encontrar el autor para
dibujar lo que tantos han criticado del poder uniformizador soviético? Towles
juega con la ficción y la historia.
Y llega Sofía: con pocos años y
escasos kilos. ¿Cómo algo tan pequeño puede adquirir tan grandes dimensiones
cuando entra en la asentada vida del conde, que ya lleva 16 años en el
Metropol?
Sofia va a colmar la vida de este
hombre. La niña crece junto a Rostov en el Metropol y se convertirá en una gran
pianista.
Él debe planear algo para ella.
¡Cómo puede haber tanta vida,
tantas historias, en un alojamiento del que solo salimos en dos breves
ocasiones! ¿Y de dónde ha podido sacarlas Amor Towles? En una entrevista
aseguraba que en sucesivas estancias en un hotel suizo se familiarizó con
muchas de las caras que deambulaban por el hall año tras año. A partir de ahí
surgió su novela.
Amor Towles me ha hechizado con
su texto conduciéndome por un mundo de realidad y de ficción, lleno de
atractivo y emoción.
Lo que sí hizo Mercedes es
recomendarnos un libro: Paradero desconocido" de Taylor, Kressmann, que ya
habíamos leído y con una nota de 8,5, cuando todavía calificábamos a los libros leídos.
La próxima cena será el día 2 de
abril y leeremos El Baile del Reloj de Anne Tyler. Maite F. será la encargada de
la organización.
sábado, 28 de diciembre de 2019
Cena del dia 16 de Diciembre de 2019
Nos reunimos el día 16 de Diciembre para comentar el último libro que leeremos este año,se trata de "Elegía para un americano" de Siri Hustvedt.
Me toca organizar y elijo la tapería del NH collection Palacio de Oquendo, situado en la preciosa plaza de San Juan de nuestra ciudad. Ya hemos cenado con anterioridad en este lugar y, la verdad, siempre quedan ganas de volver por la amabilidad y el agrado con el que nos reciben, aparte la elegancia del entorno, la decoración y el menú tan rico que degustamos.
A nuestra llegada al hotel nos recibe la directora, Felisa Acedo, que tuvo la deferencia de saludarnos una a una. En nombre del grupo, gracias por este gran detalle.
Estábamos muy contentas porque al ser la cena de Navidad, siempre nos hacemos un regalito de amiga invisible y este año, por primera vez, decidimos que fuera MONOTEMATICO y como Pilar necesitaba unas zapatillas nuevas, elegimos regalarnos zapatillas "personalizadas".
Cuando llegamos al salón Guadalupe nos encontramos con la agradable sorpresa de que estaba reservado para nosotras solas, en el centro una preciosa mesa con decoración navideña donde habían dispuesto 13 cubiertos, porque solo faltó Marga [a la que echamos de menos y esperamos que pueda venir pronto] En un rincón había un árbol de Navidad y a sus pies fuimos depositando nuestros regalos de amiga invisible.
Comenzamos la cena con un pequeño examen sobre la plaza de San Juan que, por escrito, nos hizo Pilar, afortunadamente todas aprobamos, unas con mejor nota que otras; pero fue muy divertido y es bueno saber más sobre sitios emblemáticos de la ciudad en la que residimos.
Empezamos degustando croquetas de queso de cabra con mermelada de tomate y bouquet de ensalada ¡¡buenísimas!! y a la par comenzamos a hablar del libro que, en general, no gustó demasiado quizás porque teníamos unas expectativas muy altas con respecto a la autora, pues algunas en el grupo habían leído otros libros de ella que son muy buenos.
Nuestro siguiente plato en el menú fue una crema de calabaza con frutos secos muy suave y apetecible mientras nos adentramos en la trama de la novela..."Todo comienza pocos días después del funeral del padre, en Minnesota, cuando el doctor Erik Davidsen y su hermana Inga encuentran una breve y perturbadora nota entre los papeles del muerto; es del año 1937, la firma Lisa y alude a una tragedia que jamás debe ser contada. Cuando vuelven a Nueva York los hermanos intentan desvelar los secretos del pasado de su padre, un hombre melancólico y un tanto misterioso que necesita desaparecer del entorno familiar en algunas ocasiones.
Los hermanos también deben enfrentarse a sus propias vidas y secretos: Erik psiquiatra y psicoanalista, se ha divorciado recientemente y la soledad lo ha transformado hasta el punto que no se reconoce. Se enamora de su vecina pero solo consigue el cariño de su hija, una niña de 5 años. Aparecen distintas historias de sus pacientes y la terapia que les aplica le sirve a él, en su búsqueda de soluciones personales.
Inga, su hermana, es escritora y viuda de un famoso escritor y director de cine. Su marido tenía una amante que, ahora, intenta chantajearla y ella tiene que proteger a su hija y a sí misma, es decir, tiene que reescribir su propia historia de principio a fin..."
Continuando con la cena en el siguiente plato podemos elegir entre bacalao confitado sobre pisto ó solomillo ibérico con salsa de oporto; la mayoría prefirió bacalao, pero creo que también el solomillo era una buena opción.
El libro narrado en primera persona por su protagonista, Erik, con quien no logramos empatizar, salta de una historia a otra y del presente al pasado sin previo aviso. Esto unido a que ha prescindido de los capítulos lo convierte en una lectura densa y difícil. En la historia se cruzan diferentes tramas y personajes, que en principio atraen e intrigan pero que se van desdibujando conforme avanzamos y las historias se resuelven de manera poco verosímil. Los temas que toca son muy humanos pero como no profundiza, nos dejan indiferentes. Tampoco nos parece muy apropiado el titulo por carecer de sentido. Siri Hustvedt nos demuestra que es una escritora culta que se ha documentado muy bien aunque su forma de narrar no resulta nada accesible.
Según explica la misma autora en una entrevista :" Los auténticos secretos del libro no están en la trama sino en otro sitio"..... es decir, que lo que realmente aborda son temas como el modo de afrontar el duelo y la perdida de un ser querido; también la gestión de un trauma para que no se convierta en un lastre y reflexiona sobre la memoria porque "nuestros recuerdos siempre resultan alterados por el presente"....y como en un juego de matrioskas las memorias de su padre guardan las memorias de su abuelo y para ella "recordar y escribir el pasado es hablar con los muertos ", pero así el luto se convierte en fabulación.
Terminamos la cena con un postre que consiste en, tartaleta de merengue tostado con crema de limón y café o infusión a elegir y después muy ilusionadas, nos entregamos los regalos de amiga invisible mientras Julia con su móvil nuevo nos hacia un impresionante reportaje fotográfico, que quedará para la posteridad de este grupo.
Durante el brindis con cava extremeño (obsequio de NH) votamos para decidir quien había regalado las zapatillas más originales y bonitas (aunque en realidad todas lo eran). Ganó Julia por unanimidad con unas zapatillas tejidas por ella, que regaló a Maite F y que nos encantaron a todas.
Se convocó la próxima cena para el día 13 de Febrero, organiza EMI y el libro elegido es "Un Caballero en Moscú " de Amor Towles.
No quiero terminar sin expresar nuestra gratitud a NH Collection Palacio de Oquendo, a su directora Felisa Acedo y a todo el personal, que tantos detalles tuvieron con nuestro grupo de lectoras. En nombre de todas gracias por vuestra profesionalidad y esfuerzo para que todo saliera a la perfección.
Me toca organizar y elijo la tapería del NH collection Palacio de Oquendo, situado en la preciosa plaza de San Juan de nuestra ciudad. Ya hemos cenado con anterioridad en este lugar y, la verdad, siempre quedan ganas de volver por la amabilidad y el agrado con el que nos reciben, aparte la elegancia del entorno, la decoración y el menú tan rico que degustamos.
A nuestra llegada al hotel nos recibe la directora, Felisa Acedo, que tuvo la deferencia de saludarnos una a una. En nombre del grupo, gracias por este gran detalle.
Estábamos muy contentas porque al ser la cena de Navidad, siempre nos hacemos un regalito de amiga invisible y este año, por primera vez, decidimos que fuera MONOTEMATICO y como Pilar necesitaba unas zapatillas nuevas, elegimos regalarnos zapatillas "personalizadas".
Cuando llegamos al salón Guadalupe nos encontramos con la agradable sorpresa de que estaba reservado para nosotras solas, en el centro una preciosa mesa con decoración navideña donde habían dispuesto 13 cubiertos, porque solo faltó Marga [a la que echamos de menos y esperamos que pueda venir pronto] En un rincón había un árbol de Navidad y a sus pies fuimos depositando nuestros regalos de amiga invisible.
Comenzamos la cena con un pequeño examen sobre la plaza de San Juan que, por escrito, nos hizo Pilar, afortunadamente todas aprobamos, unas con mejor nota que otras; pero fue muy divertido y es bueno saber más sobre sitios emblemáticos de la ciudad en la que residimos.
Empezamos degustando croquetas de queso de cabra con mermelada de tomate y bouquet de ensalada ¡¡buenísimas!! y a la par comenzamos a hablar del libro que, en general, no gustó demasiado quizás porque teníamos unas expectativas muy altas con respecto a la autora, pues algunas en el grupo habían leído otros libros de ella que son muy buenos.
Nuestro siguiente plato en el menú fue una crema de calabaza con frutos secos muy suave y apetecible mientras nos adentramos en la trama de la novela..."Todo comienza pocos días después del funeral del padre, en Minnesota, cuando el doctor Erik Davidsen y su hermana Inga encuentran una breve y perturbadora nota entre los papeles del muerto; es del año 1937, la firma Lisa y alude a una tragedia que jamás debe ser contada. Cuando vuelven a Nueva York los hermanos intentan desvelar los secretos del pasado de su padre, un hombre melancólico y un tanto misterioso que necesita desaparecer del entorno familiar en algunas ocasiones.
Los hermanos también deben enfrentarse a sus propias vidas y secretos: Erik psiquiatra y psicoanalista, se ha divorciado recientemente y la soledad lo ha transformado hasta el punto que no se reconoce. Se enamora de su vecina pero solo consigue el cariño de su hija, una niña de 5 años. Aparecen distintas historias de sus pacientes y la terapia que les aplica le sirve a él, en su búsqueda de soluciones personales.
Inga, su hermana, es escritora y viuda de un famoso escritor y director de cine. Su marido tenía una amante que, ahora, intenta chantajearla y ella tiene que proteger a su hija y a sí misma, es decir, tiene que reescribir su propia historia de principio a fin..."
Continuando con la cena en el siguiente plato podemos elegir entre bacalao confitado sobre pisto ó solomillo ibérico con salsa de oporto; la mayoría prefirió bacalao, pero creo que también el solomillo era una buena opción.
El libro narrado en primera persona por su protagonista, Erik, con quien no logramos empatizar, salta de una historia a otra y del presente al pasado sin previo aviso. Esto unido a que ha prescindido de los capítulos lo convierte en una lectura densa y difícil. En la historia se cruzan diferentes tramas y personajes, que en principio atraen e intrigan pero que se van desdibujando conforme avanzamos y las historias se resuelven de manera poco verosímil. Los temas que toca son muy humanos pero como no profundiza, nos dejan indiferentes. Tampoco nos parece muy apropiado el titulo por carecer de sentido. Siri Hustvedt nos demuestra que es una escritora culta que se ha documentado muy bien aunque su forma de narrar no resulta nada accesible.
Según explica la misma autora en una entrevista :" Los auténticos secretos del libro no están en la trama sino en otro sitio"..... es decir, que lo que realmente aborda son temas como el modo de afrontar el duelo y la perdida de un ser querido; también la gestión de un trauma para que no se convierta en un lastre y reflexiona sobre la memoria porque "nuestros recuerdos siempre resultan alterados por el presente"....y como en un juego de matrioskas las memorias de su padre guardan las memorias de su abuelo y para ella "recordar y escribir el pasado es hablar con los muertos ", pero así el luto se convierte en fabulación.
Terminamos la cena con un postre que consiste en, tartaleta de merengue tostado con crema de limón y café o infusión a elegir y después muy ilusionadas, nos entregamos los regalos de amiga invisible mientras Julia con su móvil nuevo nos hacia un impresionante reportaje fotográfico, que quedará para la posteridad de este grupo.
Durante el brindis con cava extremeño (obsequio de NH) votamos para decidir quien había regalado las zapatillas más originales y bonitas (aunque en realidad todas lo eran). Ganó Julia por unanimidad con unas zapatillas tejidas por ella, que regaló a Maite F y que nos encantaron a todas.
Se convocó la próxima cena para el día 13 de Febrero, organiza EMI y el libro elegido es "Un Caballero en Moscú " de Amor Towles.
No quiero terminar sin expresar nuestra gratitud a NH Collection Palacio de Oquendo, a su directora Felisa Acedo y a todo el personal, que tantos detalles tuvieron con nuestro grupo de lectoras. En nombre de todas gracias por vuestra profesionalidad y esfuerzo para que todo saliera a la perfección.
viernes, 22 de noviembre de 2019
CENA DEL LIBRO DEL 7 DE NOVIEMBRE DE 2019
Hemos vuelto a reunirnos en esta ocasión para comentar el
libro “Deseos”, de Marina Mayoral. El restaurante elegido fue el alBalat, donde
ya hemos celebrado muchas reuniones.
En esta ocasión no pudieron
acompañarnos Beatriz, Emi, Marga, Mª José, Rosalía y Verónica, a las que
echamos de menos y esperamos ver en la próxima cena. En el restaurante no había
muchos comensales y nosotras, al ser ocho, cenamos en una mesa redonda donde
estuvimos muy cómodas y oyéndonos perfectamente.
Aunque no creo que me acuerde de
todo lo que comentamos, intentaré resumirlo con toda mi ilusión.
Hacía mucho tiempo que no
coincidía con muchas de vosotras porque, por distintas razones, no he estado en
las últimas cenas, y me he alegrado mucho de volver a veros. Como siempre, al
principio estuvimos poniéndonos al día y después pasamos a comentar la novela.
Todas coincidimos en que el libro
es entretenido y fácil de leer;
a muchas nos pareció que contaba historias muy bonitas y nos resultó
interesante el modo de hacerlo, aunque al principio a alguna le pareció
un poco confuso por la gran cantidad de personajes que aparecen en él. Como
explica el resumen de la autora, algunos de los protagonistas proceden de otras
obras anteriores y por eso, al no haberlas leído, no nos resultaban
conocidos. Quizás a raíz de estas incorporaciones empezó a gustarnos algo
menos el relato.
La novela describe lo que ocurre
en un pueblo imaginario al que la autora llama “Brétema”, que en gallego
significa niebla, y en el que todos conocen la vida de los demás. A través del
sonido de las campanas se marcan las horas del único día en el que transcurre
la trama de la novela. Cada personaje cuenta la misma historia desde su punto
de vista, por eso nos resultó un poco repetitivo.
Comentamos que, muchas veces, las
expectativas del lector no coinciden con lo que pretende la escritora. El hecho
de que describa minuciosamente a algunos personajes mientras que a otros no,
puede estar buscado conscientemente por la autora para crear la sensación de
nebulosa, niebla o brétema.
A todas nos llamó la atención el desenlace
final por exagerado. Es sorprendente la manera en que el personaje de Héctor hace
público su amor a Constanza tras haber sido tan cuidadoso en ocultar su relación.
Aunque quizás fuera el resultado de romper su opresión y no importarle el qué
dirán.
Cuando ya estábamos terminando la cena, Pilar
Vacas tuvo el detalle de sortear entre todas un fular muy bonito y que tuve la
suerte de llevarme. ¡Gracias de nuevo!
El siguiente libro que tenemos
que leernos es “Elegía para un
americano”, de Siri Hustvedt. La
próxima cena será el 16 de Diciembre y la
organizará Maite Macias. Además, coincidirá con la cena de Navidad y por lo
tanto celebraremos el regalo de “la amiga invisible”. Debatimos entre risas
sobre el tema y al final decidimos que por primera vez sea un regalo temático y
personalizado (como ya comentamos a través del whatsapp).
En definitiva se trata de disfrutar siempre de estos
buenos momentos, y mejor si lo hacemos juntas. Un beso para todas.
miércoles, 16 de octubre de 2019
Deseos. Por ÁNGEL BASANTA. "El Cultural" 17 junio 2011
Deseos
Marina Mayoral. Archivo de la autora.
Alfaguara. Madrid, 2011. 360 páginas, 18 euros
Con más de veinte obras, entre novelas y libros de cuentos, escritas en más de treinta años, en castellano y en gallego, Marina Mayoral (Mondoñedo, 1942) ha ido construyendo una trayectoria narrativa que ha ganado en interés y calidad literaria. Esto se cumple también en Deseos, novela redonda que considero la mejor de las suyas. Porque, además de conseguir una estructura narrativa caleidoscópica como artefacto privilegiado para novelar la vida de una pequeña ciudad de provincias, contribuye a ampliar y a anudar con nuevos vínculos el microcosmos literario de la autora, con explícita inclusión de personajes que habían aparecido ya en novelas anteriores.
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Su territorio literario es la ciudad imaginaria de Brétema, creado a partir de su Mondoñedo natal, bien reconocible por su clima de niebla (significado de “brétema” en gallego) y lluvia persistentes, la omnipresencia de la catedral, cuyas campañas marcan el paso de las horas, y la asfixia vital y moral que se apodera de unas gentes condenadas a empujar la vida en un mundo cerrado en el que todos saben de todos y del que solo algunos logran escapar, sin que ello sea garantía de mayor felicidad con respecto a los que allí se quedan. Banalidad y trascendencia se dan aquí la mano, como en tantas novelas contemporáneas, para recrear pasiones y sentimientos, amores y desamores, ilusiones y frustraciones de unas vidas entrelazadas por diferentes nexos de parentesco, amistad, profesión, amor y sexo a lo largo de un día, desde las 6,30 de la mañana hasta las 12 de la noche del 12 de octubre de 1982.
El texto se compone de ocho capítulos rotulados con sucesivas referencias horarias y divididos en varias secciones (algunos con una sola), encabezadas siempre con el nombre del personaje (a veces son dos o tres) en el que se focaliza la visión de lo relatado en dicha sección.Con una estructura narrativa tan precisa en la misma franja horaria para todos los personajes, que se cruzan con frecuencia en las calles de un espacio pequeño y cerrado, el narrador omnisciente va dando cuenta de los problemas y conflictos de cada uno, empezando siempre por el presente y retrocediendo gradualmente hacia el pasado. Para lo cual se va cediendo la visión al personaje anunciado en el rótulo de cada sección manejando con habilidad el estilo indirecto libre, que, con transición natural, deja paso al monólogo interior, a veces en segunda persona autorreflexiva, sin llegar nunca al desorden caótico de la corriente de conciencia. En varias ocasiones el diálogo se impone como técnica preferida para el desnudamiento de almas, como se ve en el admirable ejemplo desarrollado entre Consuelo y Héctor (págs. 177-189). A veces se trata de monodiálogos, como los de Constanza, que se acostó con tres generaciones de los Monterroso, ante las tumbas del padre y del hijo. Y en esta variedad de registros hay que destacar la gracia y la naturalidad del diálogo a tres voces en el desayuno de las tres tías abuelas de Etelvina, la aspirante a escritora, porque su cotilleo preñado de rumores, sospechas y revelaciones da lugar a memorables páginas del mejor humor (129-145).
Dicha estructura narrativa, basada en la reducción espacial y temporal, permite contar un día de la vida de varios personajes nacidos o afincados en Brétema, desde los representativos de la posguerra española hasta los más jóvenes en los 80. Varios han coincidido en su paso por la universidad y han recalado en Brétema. Y el monótono transcurrir del día novelado resulta removido por algunos sucesos que hacen avanzar la acción y también rememorar el pasado. Pero lo importante es el afortunado cruce de pasiones y sentimientos de los personajes. Y así se completa una espléndida novela psicológica, rica en sensaciones y matices, en la que todo confluye en un canto al amor y a la escritura.
miércoles, 9 de octubre de 2019
ACTA DE LA CENA DEL 19 DE SEPTIEMBRE 2019
Me toca organizar la primera cena después de las vacaciones, y pienso que sería buena idea elegir un sitio al que no hayamos ido nunca. Se me ocurre que estaría bien probar el Santisteban de Pizarro, no hemos cenado allí antes… por lo menos tal como está ahora, porque sí que hemos estado en este mismo edificio celebrando otra cena que transcurrió de forma un pelín “accidentada”, pero que nos dejó un recuerdo que difícilmente olvidaremos y que formará parte por siempre del anecdotario de nuestro grupo. Decido además dejar en manos de Juan, el propietario del Santisteban, la elección de un menú ajustado a nuestro presupuesto, por lo que llego al encuentro como todas, sin tener ni idea de lo que vamos a cenar, dispuesta a dejarme sorprender por la profesionalidad y buen hacer de nuestro “anfitrión”. Vamos a estar diez sentadas a la mesa, aunque realmente sólo cenamos nueve (Mayte M., espero que cumplieras tu objetivo para la boda porque tuviste una fuerza de voluntad impresionante). Faltan Carmina, Mª José, Marga y Pilar… ¡chicas, esperamos vernos en la próxima!
Tal como vamos llegando, nos vamos saludando y contando los avatares de todo el verano aunque, sin duda, la noticia de la reciente jubilación de Verónica es la más aclamada y envidiada de todas -enhorabuena de nuevo, Vero-. Nos sentamos a la mesa (cuadrada como queríamos, en un salón para nosotras solas, con una vajilla preciosa… por lo menos, la cosa pinta bien) y, entre risas y charlas, empezamos con la cena: nos sirven en primer lugar una ensalada de pollo escabechado, que nos da pie a abrir el debate sobre el libro que nos reúne, Las hermanas Bunner de Edith Warton. He de decir que llevaba una libreta y bolígrafo para ir anotando todo lo que se hablara, pero se me olvidó completamente sacarlos del bolso… así que he de fiar este relato totalmente a mi memoria - que a veces no es todo lo buena que yo quisiera - por lo que espero no olvidar nada importante de todo lo que se dijo.
Es opinión general que se lee muy bien (incluso aquí Rosa hace mención a aquello de que a veces es el libro el que te atrapa a ti), que está escrito maravillosamente, que la autora hace tales descripciones que se pueden “ver” perfectamente los lugares y los personajes que describe… en definitiva, que no nos ha dejado indiferentes a ninguna.
Seguimos con un arroz meloso con setas a la vez que vamos desgranando los personajes y situaciones: es Ann Eliza la protagonista indiscutible, tal como bien dice el prólogo: “a quien la voz que narra se pega como una sombra”. Alguien apunta que tuvo que dejar de leer el prólogo para que no se le “destripara” la novela; y es cierto, podría copiarlo literalmente para hacer este resumen y quedaría fenomenal… pero no sería tan interesante como nuestra charla.
Nos cuesta trabajo situar el escenario de la novela en Nueva York, tal vez porque visualizamos esta ciudad como una gran urbe cosmopolita y no nos detenemos a pensar en sus barrios más humildes; hablamos de que la autora suele reflejar en sus novelas la vida de las clases altas de la sociedad; sin embargo, en esta obra se refleja a la perfección el ambiente de las clases más bajas: nos imaginamos con detalle el barrio, sus calles, las casas, e incluso podemos llegar a oler la mercería y la trastienda donde viven ellas.
¿Qué edad pueden tener las hermanas, veintimuchos o treinta? Una edad suficientemente elevada como para que Ann Eliza piense que ya se le “ha pasado el arroz”, pero no tanto como para evitar enamorarse del relojero -quizás porque supone un aliciente en su monótona vida-. En definitiva, una edad que le proporciona una madurez y generosidad tal como para renunciar a ese amor que vive en silencio en favor de su hermana pequeña…¿seríamos nosotras capaces de tal renuncia…? Su hermana Evelina, por el contrario, nos parece un tanto egoísta, distante, interesada… aunque su personalidad queda más desdibujada en el relato porque es la de Ann Eliza la que despierta un mayor interés narrativo para la autora.
Mientras degustamos el wok de verduras con presa ibérica seguimos comentando acerca de la relación de las hermanas con sus vecinos; aunque hay quien piensa que hay cierta distancia y frialdad entre ellos, a otras nos parece que se percibe más bien que tienen esa relación de vecindad típica en la que se ayudan y apoyan entre ellos (su vecina modista, la señora Mellins, les “presta” a una de sus trabajadoras, e incluso también dinero, el señor Hawkins presta su ayuda en la búsqueda de Evelina…), aunque con ninguno de ellos llegue a ser una amistad como tal. ¿Existen hoy día relaciones vecinales así…?
Hablamos del relojero, Herman Remy, cuya única prioridad en su relación con las hermanas es la de encontrar a alguien que limpie y mantenga su casa y sus vicios, de ahí que le dé exactamente igual cuál de las dos hermanas acepte su propuesta. Nos lo imaginamos perfectamente por la descripción de Edith Warton como un hombre anodino, desdentado, sucio, mal vestido, e incluso se nos hace difícil comprender cómo finalmente una chica joven como Linda, hija de señora Hochmüller, puede tener interés en escaparse con él. Sin embargo es la persona que introduce una ilusión de cambio en la rutina de las hermanas, y por eso las dos lo ven como una oportunidad para ellas. Hablamos también del opio, de lo extendido que estaba su consumo en aquella época, de las adicciones y de sus consecuencias. ¿Qué papel habrá jugado la señora Hochmüller en el pasado del señor Remy…? Parece claro que conoce la situación, por lo que cuenta de ella Evelina al volver a casa, pero la autora no ahonda más en lo que hubo en esa antigua relación entre los dos.
Y con el postre, una macedonia de fruta natural, abordamos la segunda parte del libro, la más triste: la terrible soledad que siente Ann Eliza tras la marcha de Evelina, sus penurias económicas, la búsqueda desesperada de esa hermana que finalmente vuelve con tuberculosis (menos mal que aquí nos echamos unas risas cuando Rosa nos dice que se imagina a esa mujer enferma tosiendo –debe ser por deformación profesional- en esa trastienda tan pequeña, y que esto ha tenido que provocar el contagio seguro de Ann Eliza), la terrible experiencia que Evelina ha vivido en su matrimonio, el hijo que no llegó a sobrevivir, la muerte final…
Todas coincidimos en comentar la pena que hemos sentido cuando Ann Eliza, después de quedarse sola y tener que venderlo todo, sale a buscar trabajo y se encuentra con que la consideran ya mayor para trabajar… Este aspecto y otros que hemos visto en la novela (renuncia, soledad, maltrato, droga, miseria, marginalidad…), nos hacen concluir que se trata de un relato atemporal que se podría situar en otra época y en otro lugar manteniéndose igualmente vigente.
Para terminar, elegimos fecha y libro para nuestra próxima cena, y de paso nos pasamos un buen rato de risas imaginando las caras de las que faltan –sobre todo de una… ¿verdad, Pilar?- cuando vean el libro que hemos elegido “de mentira”. Por fin decidimos que la próxima cena será el 7 de Noviembre, y leeremos “Deseos”, un libro de Marina Mayoral.
No me acuerdo a quién le toca organizar…¡ay, esta memoria mía! Creo que empieza la lista de nuevo, porque yo soy la última del grupo…
Antes de irnos buscamos a alguien para que nos haga la foto de rigor, y pillamos “a traición” a una niña que entra despistada en el salón a curiosear - la pobre nos hace la foto con cara de susto-…
Y después de este buen rato que hemos pasado, nos despedimos hasta la próxima cena, con muchas ganas de volver a vernos para disfrutar de los buenos libros, las buenas cenas y, sobre todo, las buenas compañías.
Un beso a todas. ¡Nos vemos pronto!
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