viernes, 12 de julio de 2019

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Acta CENA DEL LIBRO, 19 de junio de 2019, "Lluvia fina", de Luis Landero

Nos reunimos en la pizzería Carlos, como si fuéramos adolescentes. Contamos con la presencia de Magda y con la ausencia de Marga, Carmina y Emi

Algunas aportaciones al debate:

- Consideramos muy adecuado el título del libro, ya que las vivencias que se narran van calando lentamente y llegan a empapar, como la lluvia fina que apenas se percibe…
- El libro habla del rencor, de la rabia contenida. De si merece o no la pena desvelar los secretos que se esconden tras nuestras palabras. En una de las primeras páginas podemos leer: “Ahora ya sabe con certeza que los relatos no son inocentes, no del todo inocentes. Quizá tampoco lo sean las conversaciones de diario, los descuidos y equívocos verbales o el hablar por hablar. Quizá ni siquiera lo que se habla en sueños sea del todo inocente. Hay algo en las palabras que, ya de por sí, entraña un riesgo, una amenaza, y no es verdad que el viento se las lleve tan fácilmente como dicen. No es verdad.”
- Encontramos interesante el estilo narrativo (estructura, narrador, diálogos enlazados de distintos escenarios que se convierten en uno solo…) y el fondo narrativo (hondura, sinceridad, defensa de valores…). A veces se anticipan los sucesos y ello es un recurso que atrapa a quien lo lee. El lector no se pierde a pesar de los diálogos cruzados
- Al principio parece reiterativo pero mantiene el ritmo. Mantiene la intriga y la tensión aunque no es un libro de intriga
- Hay  reflexiones interesantes, como por ejemplo: “Todos cuantos se sienten fracasados por no cumplir sus sueños es porque antes no tomaron la precaución elemental de no dejarse embaucar por los sueños. ”
- El autor muestra empatía con los personajes femeninos. Está muy bien expresado el punto de vista femenino. El personaje de Sonia se redime porque es capaz de verbalizarlo todo y enfrentarse a la realidad. Para algunas es incomprensible el desenlace final, ya que una madre como Aurora, la protagonista, no abandonaría a un hijo con discapacidad. La lluvia fina consiguió ahogarla…
- No son necesariamente personajes principales los que más intervienen, ya que la madre, cuya voz no se oye, es un personaje de una gran importancia en la historia.
- Los personajes  están muy bien caracterizados. No son personajes planos, van evolucionando. La importancia de sus gestos, sus reacciones, la soledad…“Si Aurora tuviese alguien a quien confiarle su historia, le contaría que esa pregunta sobre el incierto carácter de Gabriel se la había hecho ya más de una vez, no con ánimo de interpelar a su conciencia para buscar en ella una respuesta, sino como curiosidad marginal, o como una mera divagación, dejando que la pregunta, tal como había llegado, se diluyese en el silencio” Algunos muestran una doble personalidad, especialmente el personaje masculino, Gabriel.
-Va evolucionando la imagen de los personajes que percibe el lector y la que cada uno de ellos va teniendo de los demás… (sutileza, dureza… “para mí mamá no volvió ya nunca”). Aparentemente la mejor infancia fue la de Gabriel, sin embargo se desvela finalmente que fue la peor. En este momento del debate interviene Isa Mary haciendo una explicación muy interesante acerca de la evolución del personaje, como psicóloga que es. La novela trata muy bien la ruptura del vínculo con la madre, que habla pero es omnipresente
- Es muy curiosa la estructura del libro. Realmente el tiempo y el espacio en que se desarrolla acción es una tarde de carnaval. Hay muy buenas descripciones del ambiente que rodea a Andrea, la protagonista principal, ese día de carnaval: “Huele a vainilla, a plastilina, a goma de borrar, a orines, a tinta de rotulador. Luego de repente se queda otra vez quieta, con los ojos perdidos en la luz declinante del día, como absorta en un pensamiento que revolotea por su mente sin dejarse atrapar.” (esto aparece al principio del libro). “Y si Aurora pudiese seguir contando su historia, no en aquel entonces, sino desde ahora, desde este día de carnaval en que ya ha anochecido y ella sigue en el aula, perdida en el propio ensueño de su vida, contaría que…” (este párrafo está al final del libro).
- Coincidimos en que la historia no está bin contextualizada en el tiempo. A nuestro juicio debería situase una década antes, más o menos.

Como conclusiones finales:

El final deja mal sabor de boca pero a todas nos ha merecido la pena leerlo. 
Es de esos libros que hay que releer para comprenderlos en su totalidad.


La próxima cena será el 19 de septiembre y la organizará Julia.
El libro elegido es “Las hermanas Bunner”, de Edith Wharton.

Se mencionan y/o proponen otros libros, como “El día que Selma soñó con un okapi”, de Mariana Leki, “Los asquerosos”, de  Lorenzo Santiago, “El ruido y la furia”, de Willian Faulkner, “Charlotte”, de David Foenkinos, y “La biblioteca de los libros rechazados”, del mismo autor.

 (seguro que no he trascrito los comentarios más interesantes, así que pido disculpas)


Damos las gracias a Magda por su presencia y sus aportaciones y recordamos a Emi, Marga y Carmina que no pueden faltar a la próxima (ni por la política ni por la distancia ni por na de na)

lunes, 10 de junio de 2019

Acta Reunión 13 de mayo. La cocinera de Castamar

Nos reunimos el jueves 23 de Mayo, para comentar nuestro libro La cocinera de Castamar, al final no pudo ser el día 9 porque iríamos muy pocas y decidimos cambiar la fecha, nos juntamos nueve, echamos de menos a Marga, Carmina, Julia, Emi y Pilar.

   Pilar se salió con la suya, no pudo venir, ya nos había comentado que el libro no le gustaba y estaba empachada de tanta receta, al final se libró. Estará con nosotras, D.m., en la próxima cena el 20 de junio que además le toca organizar y espero que nos veamos algunas más de las que no pudieron estar para comentar el libro que propusimos, Lluvia fina de Luis Landero.

   Organicé la cena en el restaurante Big House, donde alguna otra vez habíamos estado y nos gusta su comida asiática, y a pesar de ser una sala muy grande tiene sus apartados y hay una acústica perfecta y es muy acogedor, con la música japonesa de fondo.

    Llegamos bastante puntuales, pero tuvieron que prepararnos la mesa cuadrada porque di por hecho que cabríamos en una redonda y no lo advertí de antemano, pero se solucionó con rapidez y dio el tiempo justo de llegar a todas. Lo pasamos muy bien y estuvimos muy agusto.

    Como ya sabemos, hay una gran variedad de menús, motivo por el cual fuimos pidiendo sobre la marcha. De entrada unas  ensaladas (Big House, de espinacasThai...) salteado de berenjenas con salsa de tomate picante, langostinos fritos con sésamo, Ja-Kao (pasta rellena con gambas al vapor) y como no podían faltar arroces orientales y tallarines típicos de este tipo de restaurantes pues también pedimos.

   La mesa empezó a llenarse rápidamente de muy diferentes platos y ya sabemos el buen servicio y rápido de este lugar, aún nos quedaban los segundos.

   En algún momento me parecía ser un personaje de la novela,  cuando se sentaban los comensales y empezaba a llegar la servidumbre con mucha rapidez a servirles la cena del aniversario de Don Diego, duque de Castamar, con su esposa Doña Alba, fallecida en accidente con su caballo, que desde entonces vive estancado y atormentado en la pena de hace diez años pero que siguen celebrando en el ducado de Castamar (Madrid) donde acude la realeza y los más grandes de la España del siglo XVIII.

   Vamos comentando el libro y todas coincidimos que nos ha gustado mucho y se lee muy fácil a pesar de las más de 700 páginas que tiene, nos engancha a seguir la vida diaria de Castamar, donde se plasman las diferentes jerarquías del mundo de los nobles y de los criados, personalmente me recordaba a Arriba y Abajo y a Downtown Abbey,  el autor está muy bien documentado sobre las recetas de la época incluso de otros países, dichos recetarios que se mencionan se encuentran en internet.

     Se cuentan las intrigas palaciegas entre nobles donde hay una historia de amor además de odios, venganzas, ambición...

   Continúan trayendo más platos y nos trasladamos a 1720 como si hubieran ido a "cazar los patos" y preparar varios guisos del recetario de la nueva y joven cocinera, la señorita Clara Belmonte, que al morir su padre médico y de buena familia, se pone a trabajar tomando este oficio, afición heredada de su madre, mal vista entre las clases altas,  y que cambiaría su vida y la de Don Diego.
   Otro personaje principal será el hermano adoptivo del duque y los criados, Doña Úrsula y Don Melquiades, en quienes Don Diego deposita su confianza y deja el cargo de la casa. Don Enrique, el marqués, hace amistad con la madre de Don Diego, Doña Mercedes, es el personaje malo y vengativo de esta novela,  tan bien ambientada en la época y  que no podía faltar para darle más intriga. 

  Vamos comentando y siguen trayendo platos a nuestra mesa, pato con mango, pato a la naranja, pato asado pequinés, ternera con pimientos...si no habíamos quedado llenas leyendo el libro con tantos platos diferentes pues ahora la realidad estaba superando a la ficción, sobró hasta algo de carne, tanto fue así que no pedimos ningún postre, yo creo que por primera vez.

Tomamos infusiones algunas temiendo hacer mala digestión, pero no, no sé qué llevará la comida oriental que resulta bastante digestiva, alguna especia secreta que no nos cuentan.

   La novela tiene final feliz a pesar de todo los avatares que han ido sucediendo de asesinatos, envidias y mentiras.

   Fueron felices y comieron perdices...

   Nos vemos el 20 junio en nuestra cena de despedida que coincide con el curso escolar para reencontrarnos en septiembre y con los deberes hechos del libro ya mencionado.

            Un abrazo a todas y en especial a Maite Fernández, por su entereza, por dar ejemplo y estar ahí con nosotras y darnos una gran lección, espero le sirvamos de gran apoyo ahora con nuestras cenas, es nuestra pequeña aportación.

viernes, 5 de abril de 2019

ACTA DE LA CENA 4 de abril 2019

Anoche tuvimos nuestra querida cena.
Me arriesgué a cambiar de sitio, ya llevábamos varias en el mismo restaurante y cada vez que nos reuníamos comentábamos que era un local muy ruidoso, sobre todo si había más mesas ocupadas.
Nos reunimos en la “Tapería la Majá”, en los soportales de la Plaza Mayor. Es un local pequeño, pero tiene una parte de comedor en el que podíamos tener una mesa amplia y además, estar solas.
A pesar de la noche desapacible, con frío y llovizna, estuvimos puntuales todas las que habíamos confirmado la asistencia, nada menos que 10, para comentar el libro que se llamaba “Diez mujeres” de Marcela Serrano. Muy curiosa la coincidencia.
Cenamos a base de ensalada con varias raciones, rejos, churrasco de pollo y carrilleras de ibérico. Nos faltó la sopa, como decían algunas, pero el frío no estaba previsto.
Enseguida empezamos a comentar el libro. Todas habíamos leído más de una historia, las que había indicado Pilar entre ellas. Menos mal que Maite Fer tenía un resumen, porque a la mayoría nos ha resultado imposible asociar nombre e historia de cada una a la primera.
Maite iba diciendo el nombre de la mujer y comentábamos: la alcohólica, la violada, la actriz, calla negra... nos iba leyendo el resumen de cada una y pasábamos a comentar algunos detalles. En general, algunas historias nos han parecido flojas y otras impactantes.
El lenguaje que emplea y cómo describe las cosas, aunque fueran trágicas, nos ha gustado. Para algunas, la reunión de las historias era un poco forzada, sin embargo Isa Mari decía que todas tenían en común la soledad, el sentimiento de estar solas en el silencio de sus propias historias. El hecho de reunirlas como terapia de apoyo entre ellas.
Comentamos la diferencia con el otro libro de Marcela Serrano que habíamos leído en el grupo, y que tanto juego dio, El albergue de las mujeres tristes; recordábamos dónde fue la cena y el tango que llevó Marga grabado. Para Rosalía éste otro libro era mejor que el que hemos leído ahora, otras no recordábamos con exactitud la historia del Albergue.
Mientras hablábamos, nos fuimos comiendo todos los platos, incluido el postre. Faltaba concretar fecha y libro próximos.
La fecha en mayo, barajamos en principio el 16, pero no podían dos y pasamos al 23, tampoco podían otras y al final, un poco liadas, decidimos que era buena fecha el 9.
En cuanto al libro, nos costó decidir qué hacer. Por una parte, no estaba presente la encargada de la siguiente cena, María José y no sabíamos si ella podría organizarla. La organizadora de ésta, una servidora, no había llevado ninguna propuesta, y tampoco ninguna de las presentes tenía un empeño especial en un libro concreto.
Rosalía proponía que leyéramos alguno de Stefan Zweig, pero no nos atraía ninguno y además, ya habíamos leído varios.
Al final, entre comentarios muy graciosos y con carcajadas de todas, decidimos “La cocinera de Castamar” de Fernando J. Muñez (leída por dos personas del grupo). Una novela de época, con sus intrigas y que nos permitiría, además, cultivar la historia de la España de 1720, así no sería una lectura tan frívola como podría parecer a simple vista. Isa Mari comentó que había comprobado que los libros de cocina de aquella época a los que se hace referencia en el libro, están disponibles en internet.
Con estas decisiones tan sabias, y un rato muy agradable de risas y calor humano entre nosotras, nos fuimos hacia el parking donde habíamos dejado los coches, cerquita del restaurante porque la noche no invitaba al paseo.
Será por la edad o por las risas del final, pero no recuerdo si tenemos que ir vestidas de goyescas o no…
Muchas gracias a todas por una velada tan agradable, fue una noche importante para nuestra propia terapia colectiva, como lo fue para las 10 mujeres del libro.

miércoles, 27 de febrero de 2019

Acta Reunión 21 de febrero / Una Educación de Tara Westover


Nos reunimos el 21 de febrero en el Restaurante Albalat, ya un clásico, para comentar el libro “Una Educación” de Tara Westover. El grupo estuvo muy reducido por diferentes motivos y como siempre echamos de menos a las ausentes. Las siete que asistimos habíamos leído el libro y coincidimos casi todas que era una lectura recomendable.
El tema de la educación como método de escape de una familia dominada por el padre con unas creencias mormonas fundamentalistas hace que sea un tema atrayente. Destacamos especialmente la figura del padre y del hermano mayor como detestables y con ganas nos quedamos casi todas de que hubieran desaparecido accidentalmente, pero no fue así. Destacamos también la figura de la madre por su trabajo y superación en la tarea que comenzó sin tener prácticamente conocimientos. Llegamos a comentar que la protagonista había heredado precisamente esa capacidad de aprendizaje y superación de la madre. Nos sorprendió enormemente la actitud de la madre al no apoyar a su hija conociendo la situación por la que estaba pasando y comentamos que en la vida diaria ocurre con frecuencia esto mismo con abusos sexuales y similares.
Hablamos de la edad de la protagonista ya que cuando escribió estas vivencias no alcanzaba los 50 años por los hechos que describe, por tanto, le quedarán todavía experiencias que contar.
Nos ha parecido una historia extraordinaria por ser la propia historia de la escritora, pero realmente no lo sería así si no fuera una historia real. Incluso las que en el grupo se preocuparon por analizar la escritura, el lenguaje, comentan que tiene poca validez literaria.
Por cierto, muy interesante la entrevista que le hicieron a la autora en El Cultural que Pilar Bacas puso en nuestro blog por si tenéis algo de tiempo libre.
Este libro trajo a colación otro con similar temática “El abanico de la seda” de Lisa See donde el sometimiento a la férrea autoridad masculina impregna toda la obra. (Dejo este comentario por si alguna quiere leerlo). La historia se desarrolla en China.
Y bien llegó el final de la velada poniendo como fecha para la próxima cena el jueves día 4 de abril con el libro “Diez Mujeres” de Marcela Serrano. La organizadora será Rosa Campos.


domingo, 10 de febrero de 2019

Entrevista con Tara Westover


https://www.elcultural.com/noticias/letras/Tara-Westover-La-educacion-debe-generar-preguntas-no-certezas/12550