Cuando sea vieja, vestiré de morado,
con un sombrero rojo que ni haga juego,
ni me quede bien,
y me gastaré el dinero de mi jubilación
en coñac y guantes de verano,
y sandalias de raso.
Y diré que no hay dinero para mantequilla.
Me sentaré en el pavimento
cuando esté cansada
y devoraré muestras de las tiendas
y oprimiré los botones de alarma
y rasparé con mi bastón los barandales de las calles.
Y compensaré la austeridad de mi lejana juventud.
Saldré a caminar bajo la lluvia en zapatillas,
y arrancaré flores de jardines ajenos
y aprenderé a escupir…
Pero, tal vez debiera practicar un poco todo eso desde ahora.
Así la gente que me conoce no se asombrará,
ni se escandalizará al ver que, de pronto,
soy vieja y me empiezo a vestir de morado.Jenny Joseph ( Birmingham, Inglaterra, 1932). Periodista y poeta.
viernes, 12 de julio de 2019
Acta CENA DEL LIBRO, 19 de junio de 2019, "Lluvia fina", de Luis Landero
Nos reunimos en la pizzería Carlos, como si fuéramos adolescentes.
Contamos con la presencia de Magda y con la ausencia de Marga, Carmina y Emi
Algunas aportaciones al debate:
- Consideramos muy adecuado el título del libro, ya que las
vivencias que se narran van calando lentamente y llegan a empapar, como la
lluvia fina que apenas se percibe…
- El libro habla del rencor, de la rabia contenida. De si merece o
no la pena desvelar los secretos que se esconden tras nuestras palabras. En una
de las primeras páginas podemos leer: “Ahora ya sabe con certeza que los
relatos no son inocentes, no del todo inocentes. Quizá tampoco lo sean las
conversaciones de diario, los descuidos y equívocos verbales o el hablar por hablar.
Quizá ni siquiera lo que se habla en sueños sea del todo inocente. Hay algo en
las palabras que, ya de por sí, entraña un riesgo, una amenaza, y no es verdad
que el viento se las lleve tan fácilmente como dicen. No es verdad.”
- Encontramos interesante el estilo narrativo (estructura,
narrador, diálogos enlazados de distintos escenarios que se convierten en uno
solo…) y el fondo narrativo (hondura, sinceridad, defensa de valores…). A veces
se anticipan los sucesos y ello es un recurso que atrapa a quien lo lee. El lector no se pierde a pesar de los diálogos cruzados
- Al principio parece reiterativo pero mantiene el ritmo. Mantiene
la intriga y la tensión aunque no es un libro de intriga
- Hay reflexiones
interesantes, como por ejemplo: “Todos cuantos se sienten fracasados por no
cumplir sus sueños es porque antes no tomaron la precaución elemental de no
dejarse embaucar por los sueños. ”
- El autor muestra empatía con los personajes femeninos. Está muy
bien expresado el punto de vista femenino. El personaje de Sonia se redime
porque es capaz de verbalizarlo todo y enfrentarse a la realidad. Para algunas
es incomprensible el desenlace final, ya que una madre como Aurora, la
protagonista, no abandonaría a un hijo con discapacidad. La lluvia fina
consiguió ahogarla…
- No son necesariamente personajes principales los que más
intervienen, ya que la madre, cuya voz no se oye, es un personaje de una gran
importancia en la historia.
- Los personajes están muy
bien caracterizados. No son personajes planos, van evolucionando. La
importancia de sus gestos, sus reacciones, la soledad…“Si Aurora tuviese
alguien a quien confiarle su historia, le contaría que esa pregunta sobre el
incierto carácter de Gabriel se la había hecho ya más de una vez, no con ánimo
de interpelar a su conciencia para buscar en ella una respuesta, sino como
curiosidad marginal, o como una mera divagación, dejando que la pregunta, tal
como había llegado, se diluyese en el silencio” Algunos muestran una doble
personalidad, especialmente el personaje masculino, Gabriel.
-Va evolucionando la imagen de los personajes que percibe el
lector y la que cada uno de ellos va teniendo de los demás… (sutileza, dureza…
“para mí mamá no volvió ya nunca”). Aparentemente la mejor infancia fue la de
Gabriel, sin embargo se desvela finalmente que fue la peor. En este momento del
debate interviene Isa Mary haciendo una explicación muy interesante acerca de
la evolución del personaje, como psicóloga que es. La novela trata muy bien la
ruptura del vínculo con la madre, que habla pero es omnipresente
- Es muy curiosa la estructura del libro. Realmente el tiempo y el
espacio en que se desarrolla acción es una tarde de carnaval. Hay muy buenas descripciones
del ambiente que rodea a Andrea, la protagonista principal, ese día de
carnaval: “Huele a vainilla, a plastilina, a goma de borrar, a orines, a tinta
de rotulador. Luego de repente se queda otra vez quieta, con los ojos perdidos
en la luz declinante del día, como absorta en un pensamiento que revolotea por
su mente sin dejarse atrapar.” (esto aparece al principio del libro). “Y si Aurora pudiese seguir
contando su historia, no en aquel entonces, sino desde ahora, desde este día de
carnaval en que ya ha anochecido y ella sigue en el aula, perdida en el propio
ensueño de su vida, contaría que…” (este párrafo está al final del libro).
- Coincidimos en que la historia no está bin contextualizada en el tiempo. A nuestro juicio debería situase una década antes, más o menos.
- Coincidimos en que la historia no está bin contextualizada en el tiempo. A nuestro juicio debería situase una década antes, más o menos.
Como conclusiones finales:
El final deja mal sabor de boca pero a todas nos ha merecido la
pena leerlo.
Es de esos libros que hay que releer para comprenderlos en su
totalidad.
La próxima cena será el 19 de septiembre y la organizará Julia.
El libro elegido es “Las hermanas Bunner”, de Edith Wharton.
Se mencionan y/o proponen otros libros, como “El día que Selma soñó
con un okapi”, de Mariana Leki, “Los asquerosos”, de Lorenzo Santiago, “El ruido y la furia”, de
Willian Faulkner, “Charlotte”, de David Foenkinos, y “La biblioteca de los
libros rechazados”, del mismo autor.
(seguro que no he trascrito
los comentarios más interesantes, así que pido disculpas)
miércoles, 19 de junio de 2019
lunes, 10 de junio de 2019
Acta Reunión 13 de mayo. La cocinera de Castamar
Nos reunimos el jueves 23 de Mayo, para comentar nuestro libro La
cocinera de Castamar, al final no pudo ser el día 9 porque iríamos muy
pocas y decidimos cambiar la fecha, nos juntamos nueve, echamos de menos
a Marga, Carmina, Julia, Emi y Pilar.
Un abrazo a todas y en especial a Maite Fernández, por su
entereza, por dar ejemplo y estar ahí con nosotras y darnos una gran
lección, espero le sirvamos de gran apoyo ahora con nuestras cenas, es
nuestra pequeña aportación.
Pilar se salió con la suya, no pudo venir, ya nos había comentado que
el libro no le gustaba y estaba empachada de tanta receta, al final se
libró. Estará con nosotras, D.m., en la próxima cena el 20 de junio que
además le toca organizar y espero que nos
veamos algunas más de las que no pudieron estar para comentar el libro
que propusimos, Lluvia fina de Luis Landero.
Organicé la cena en el restaurante Big House, donde alguna otra vez
habíamos estado y nos gusta su comida asiática, y a pesar de ser una
sala muy grande tiene sus apartados y hay una acústica perfecta y es muy
acogedor, con la música japonesa de fondo.
Llegamos bastante puntuales, pero tuvieron que prepararnos la mesa
cuadrada porque di por hecho que cabríamos en una redonda y no lo
advertí de antemano, pero se solucionó con rapidez y dio el tiempo justo
de llegar a todas. Lo pasamos muy bien y estuvimos
muy agusto.
Como ya sabemos, hay una gran variedad de menús, motivo por el cual
fuimos pidiendo sobre la marcha. De entrada unas ensaladas (Big House,
de espinacasThai...) salteado de berenjenas con salsa de tomate picante,
langostinos fritos con sésamo, Ja-Kao (pasta
rellena con gambas al vapor) y como no podían faltar arroces orientales
y tallarines típicos de este tipo de restaurantes pues también pedimos.
La mesa empezó a llenarse rápidamente de muy diferentes platos y ya
sabemos el buen servicio y rápido de este lugar, aún nos quedaban los
segundos.
En algún momento me parecía ser un personaje de la novela, cuando se
sentaban los comensales y empezaba a llegar la servidumbre con mucha
rapidez a servirles la cena del aniversario de Don Diego, duque de
Castamar, con su esposa Doña Alba, fallecida en
accidente con su caballo, que desde entonces vive estancado y
atormentado en la pena de hace diez años pero que siguen celebrando en
el ducado de Castamar (Madrid) donde acude la realeza y los más grandes
de la España del siglo XVIII.
Vamos comentando el libro y todas coincidimos que nos ha gustado
mucho y se lee muy fácil a pesar de las más de 700 páginas que tiene,
nos engancha a seguir la vida diaria de Castamar, donde se plasman las
diferentes jerarquías del mundo de los nobles y
de los criados, personalmente me recordaba a Arriba y Abajo y a
Downtown Abbey, el autor está muy bien documentado sobre las recetas de
la época incluso de otros países, dichos recetarios que se mencionan se
encuentran en internet.
Se cuentan las intrigas palaciegas entre nobles donde hay una historia de amor además de odios, venganzas, ambición...
Continúan trayendo más platos y nos trasladamos a 1720 como si
hubieran ido a "cazar los patos" y preparar varios guisos del recetario
de la nueva y joven cocinera, la señorita Clara Belmonte, que al morir
su padre médico y de buena familia, se pone a trabajar
tomando este oficio, afición heredada de su madre, mal vista entre las
clases altas, y que cambiaría su vida y la de Don Diego.
Otro personaje principal será el hermano adoptivo del duque y los
criados, Doña Úrsula y Don Melquiades, en quienes Don Diego deposita su
confianza y deja el cargo de la casa. Don Enrique, el marqués, hace
amistad con la madre de Don Diego, Doña Mercedes,
es el personaje malo y vengativo de esta novela, tan bien ambientada
en la época y que no podía faltar para darle más intriga.
Vamos comentando y siguen trayendo platos a nuestra mesa, pato con
mango, pato a la naranja, pato asado pequinés, ternera con
pimientos...si no habíamos quedado llenas leyendo el libro con tantos
platos diferentes pues ahora la realidad estaba superando a
la ficción, sobró hasta algo de carne, tanto fue así que no pedimos ningún postre, yo creo que por primera vez.
Tomamos infusiones algunas temiendo hacer mala digestión, pero no, no sé
qué llevará la comida oriental que resulta bastante digestiva, alguna
especia secreta que no nos cuentan.
La novela tiene final feliz a pesar de todo los avatares que han ido sucediendo de asesinatos, envidias y mentiras.
Fueron felices y comieron perdices...
Nos vemos el 20 junio en nuestra cena de despedida que coincide con
el curso escolar para reencontrarnos en septiembre y con los deberes
hechos del libro ya mencionado.
viernes, 5 de abril de 2019
ACTA DE LA CENA 4 de abril 2019
Anoche tuvimos nuestra querida cena.
Me arriesgué a cambiar de sitio, ya llevábamos varias en el mismo restaurante y cada vez que nos reuníamos comentábamos que era un local muy ruidoso, sobre todo si había más mesas ocupadas.
Nos reunimos en la “Tapería la Majá”, en los soportales de la Plaza Mayor. Es un local pequeño, pero tiene una parte de comedor en el que podíamos tener una mesa amplia y además, estar solas.
A pesar de la noche desapacible, con frío y llovizna, estuvimos puntuales todas las que habíamos confirmado la asistencia, nada menos que 10, para comentar el libro que se llamaba “Diez mujeres” de Marcela Serrano. Muy curiosa la coincidencia.
Cenamos a base de ensalada con varias raciones, rejos, churrasco de pollo y carrilleras de ibérico. Nos faltó la sopa, como decían algunas, pero el frío no estaba previsto.
Enseguida empezamos a comentar el libro. Todas habíamos leído más de una historia, las que había indicado Pilar entre ellas. Menos mal que Maite Fer tenía un resumen, porque a la mayoría nos ha resultado imposible asociar nombre e historia de cada una a la primera.
Maite iba diciendo el nombre de la mujer y comentábamos: la alcohólica, la violada, la actriz, calla negra... nos iba leyendo el resumen de cada una y pasábamos a comentar algunos detalles. En general, algunas historias nos han parecido flojas y otras impactantes.
El lenguaje que emplea y cómo describe las cosas, aunque fueran trágicas, nos ha gustado. Para algunas, la reunión de las historias era un poco forzada, sin embargo Isa Mari decía que todas tenían en común la soledad, el sentimiento de estar solas en el silencio de sus propias historias. El hecho de reunirlas como terapia de apoyo entre ellas.
Comentamos la diferencia con el otro libro de Marcela Serrano que habíamos leído en el grupo, y que tanto juego dio, El albergue de las mujeres tristes; recordábamos dónde fue la cena y el tango que llevó Marga grabado. Para Rosalía éste otro libro era mejor que el que hemos leído ahora, otras no recordábamos con exactitud la historia del Albergue.
Mientras hablábamos, nos fuimos comiendo todos los platos, incluido el postre. Faltaba concretar fecha y libro próximos.
La fecha en mayo, barajamos en principio el 16, pero no podían dos y pasamos al 23, tampoco podían otras y al final, un poco liadas, decidimos que era buena fecha el 9.
En cuanto al libro, nos costó decidir qué hacer. Por una parte, no estaba presente la encargada de la siguiente cena, María José y no sabíamos si ella podría organizarla. La organizadora de ésta, una servidora, no había llevado ninguna propuesta, y tampoco ninguna de las presentes tenía un empeño especial en un libro concreto.
Rosalía proponía que leyéramos alguno de Stefan Zweig, pero no nos atraía ninguno y además, ya habíamos leído varios.
Al final, entre comentarios muy graciosos y con carcajadas de todas, decidimos “La cocinera de Castamar” de Fernando J. Muñez (leída por dos personas del grupo). Una novela de época, con sus intrigas y que nos permitiría, además, cultivar la historia de la España de 1720, así no sería una lectura tan frívola como podría parecer a simple vista. Isa Mari comentó que había comprobado que los libros de cocina de aquella época a los que se hace referencia en el libro, están disponibles en internet.
Con estas decisiones tan sabias, y un rato muy agradable de risas y calor humano entre nosotras, nos fuimos hacia el parking donde habíamos dejado los coches, cerquita del restaurante porque la noche no invitaba al paseo.
Será por la edad o por las risas del final, pero no recuerdo si tenemos que ir vestidas de goyescas o no…
Muchas gracias a todas por una velada tan agradable, fue una noche importante para nuestra propia terapia colectiva, como lo fue para las 10 mujeres del libro.
miércoles, 27 de febrero de 2019
Acta Reunión 21 de febrero / Una Educación de Tara Westover
Nos reunimos el 21 de febrero en
el Restaurante Albalat, ya un clásico, para comentar el libro “Una Educación”
de Tara Westover. El grupo estuvo muy reducido por diferentes motivos y como
siempre echamos de menos a las ausentes. Las siete que asistimos habíamos leído
el libro y coincidimos casi todas que era una lectura recomendable.
El tema de la educación como
método de escape de una familia dominada por el padre con unas creencias
mormonas fundamentalistas hace que sea un tema atrayente. Destacamos especialmente
la figura del padre y del hermano mayor como detestables y con ganas nos
quedamos casi todas de que hubieran desaparecido accidentalmente, pero no fue
así. Destacamos también la figura de la madre por su trabajo y superación en la
tarea que comenzó sin tener prácticamente conocimientos. Llegamos a comentar
que la protagonista había heredado precisamente esa capacidad de aprendizaje y
superación de la madre. Nos sorprendió enormemente la actitud de la madre al no
apoyar a su hija conociendo la situación por la que estaba pasando y comentamos
que en la vida diaria ocurre con frecuencia esto mismo con abusos sexuales y similares.
Hablamos de la edad de la
protagonista ya que cuando escribió estas vivencias no alcanzaba los 50 años
por los hechos que describe, por tanto, le quedarán todavía experiencias que
contar.
Nos ha parecido una historia extraordinaria
por ser la propia historia de la escritora, pero realmente no lo sería así si
no fuera una historia real. Incluso las que en el grupo se preocuparon por
analizar la escritura, el lenguaje, comentan que tiene poca validez literaria.
Por cierto, muy interesante la
entrevista que le hicieron a la autora en El Cultural que Pilar Bacas puso en
nuestro blog por si tenéis algo de tiempo libre.
Este libro trajo a colación otro
con similar temática “El abanico de la seda” de Lisa See donde el sometimiento
a la férrea autoridad masculina impregna toda la obra. (Dejo este comentario
por si alguna quiere leerlo). La historia se desarrolla en China.
Y bien llegó el final de la
velada poniendo como fecha para la próxima cena el jueves día 4 de abril con el libro “Diez
Mujeres” de Marcela Serrano.
La organizadora será Rosa Campos.
domingo, 10 de febrero de 2019
Entrevista con Tara Westover
https://www.elcultural.com/noticias/letras/Tara-Westover-La-educacion-debe-generar-preguntas-no-certezas/12550
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