Cuando sea vieja, vestiré de morado,
con un sombrero rojo que ni haga juego,
ni me quede bien,
y me gastaré el dinero de mi jubilación
en coñac y guantes de verano,
y sandalias de raso.
Y diré que no hay dinero para mantequilla.
Me sentaré en el pavimento
cuando esté cansada
y devoraré muestras de las tiendas
y oprimiré los botones de alarma
y rasparé con mi bastón los barandales de las calles.
Y compensaré la austeridad de mi lejana juventud.
Saldré a caminar bajo la lluvia en zapatillas,
y arrancaré flores de jardines ajenos
y aprenderé a escupir…
Pero, tal vez debiera practicar un poco todo eso desde ahora.
Así la gente que me conoce no se asombrará,
ni se escandalizará al ver que, de pronto,
soy vieja y me empiezo a vestir de morado.Jenny Joseph ( Birmingham, Inglaterra, 1932). Periodista y poeta.
lunes, 6 de octubre de 2014
Resumen de la Cena 2 de octubre (María José)
Comenzamos el curso con nuestra primera cena otoñal, Jueves 2 de Octubre, nos reunimos en Eustaquio Blanco a las 21,30 y pasamos directamente al restaurante sin perder tiempo, después de nuestro descanso más largo, el verano. Nos acompañó el buen tiempo, una noche calurosa, después de varios días de tormentas que parecía que nuestra nueva estación se había adelantado. No nos pudieron acompañar a esta cena Verónica, Julia, Pilar y Maite, las echamos de menos; tuvimos dos invitadas, Guadalupe Andrada, por parte mía y Pilar Alamillo, amiga de Rosalía.
El salón fue sólo para nosotras y estuvimos bastante bien, sin preocuparnos de molestar ya que teníamos bastante alboroto, tengo que decir que me olvidaba de tocar la campanilla porque no anoté nada y estaba pendiente de memorizar todos los detalles para poder hacer mi resumen de la noche.
Nuestra mesa fue cuadrada, para mejor comunicación entre nosotras. Degustamos un paté de la casa, que nos ofreció el restaurante, y el menú, esta vez, individual. Comenzamos con una ensalada César, croquetas de verduras acompañadas de salsa y carrilleras guisadas; el postre sí fue para repartir y degustar variedades. Creo que quedamos bastante conformes, gracias a mi asesora Beatriz, que se ofreció a colaborar en la organización de la cena.
Tuvimos que poner orden para poder comentar nuestro libro, “La Mennulara”, porque nos desviamos a temas un poco socio-políticos y personales, después de esta larga temporada sin juntarnos. El libro gustó mucho a todas y no dio lugar a comentarios contradictorios porque prácticamente estábamos de acuerdo, Emi no quedó muy satisfecha con él, pero sí estaba conforme en cuanto a su asequible lectura y narración.
La novela gira en torno a un personaje que acaba de morir, el 23 de septiembre de 1963……..”La siciliana Simonetta Agnello Hornby, que debuta con esta novela, ha reunido en La Mennulara la crónica de esa Italia rural que identifica tradición y prejuicios con una leve trama policíaca, donde se muestra la connivencia entre el poder político y los intereses mafiosos”. Las mennularas son las mujeres que trabajan en el campo realizando trabajos duros, Maria Rosalia Inzerillo no logrará desprenderse de ese apodo, aunque sus faenas en los campos de Roccacolomba sólo se corresponden con sus primeros trece años, porque dedicó su vida a servir a la familia Alfallipe, de la aristocracia rural.
Gracias también a nuestra amiga Rosa por realizar un gran trabajo sobre los personajes de la novela, que son bastantes; aún así hay que decir que para el lector no resulta difícil ni complicado. Y con ello, me ahorro parte del resumen.
En general, es un libro que se lee muy bien, apto para recomendarlo por su sencillez en la escritura y su interés en la lectura.
Felicitaciones para la hermana de Julia y Rosa que nos lo recomendó, fue una gran acierto.
La próxima cena será el jueves, 20 de noviembre y será Julia la próxima organizadora. El libro propuesto es “El tango de la Guardia Vieja”, de Arturo Pérez-Reverte. Nos lo recomienda nuestra invitada Guadalupe, por cierto, quedó impresionada con el grupo de lectura por lo consolidado que está.
No teníamos muchas ganas de leer a este autor, pero dentro de la diversidad de opiniones, al final por unanimidad determinamos la elección sin mostrar nadie contrariedad.
“El tango de la Guardia Vieja narra con pulso admirable una turbia y apasionada historia de amor, traiciones e intrigas, que se prolonga durante cuatro décadas a través de un siglo convulso y fascinante, entre la luz crepuscular de una época que se extingue.”
Un extraño desafío entre dos músicos, que lleva a uno de ellos a Buenos Aires en 1928; un asunto de espionaje en la Riviera francesa durante la Guerra Civil española; una inquietante partida de ajedrez en el Sorrento de los años sesenta...”
Espero que nos guste, y nos podamos ver todas en la próxima cena. Y si alguna falta, ojalá que no sea por motivos personales graves, que sea por un golpe de suerte que da la vida… Nuestro apoyo a nuestras amigas que cuidan de sus familiares, que haya mejoría. Hasta el 20N.
Publicado: María José
viernes, 3 de octubre de 2014
PERSONAJES DE LA NOVELA “LA MENNULARA” Simoneta Agnello Hornby
PERSONAJES
DE LA NOVELA “LA MENNULARA”
Simoneta
Agnello Hornby
Ordenados
por grupos
María
Rosalía Inzerillo:
La Mennulara, protagonista postmorten de la novela. Mennù para los
íntimos.
Luigi
Inzerillo: padre de la Mennulara
Nuruzza
Inzerilllo: madre de la Mennulara. Tenía una hermana mayor llamada
Anna, que era coja.
Addoloratina
Inzerillo: hermana enferma de la Mennulara. Madre de los sobrinos de
la Mennulara a los que se hace referencia en la novela, el único que
aparece en el libro es el ingeniero Gerlando Mancuso.
Nuruzza
Salviato: prima hermana por parte de madre de la madre de la
Mennulara. Criticaba duramente a su prima Nuruzza (madre de la Mennù)
desde que trabajaron juntas como criadas en la casa Minacapelli
(familia de la abuela materna de los Alfallipe).
Angelina
Salvatio: costurera muy hábil, hija de Nuruzza y Vanni Salvatio
Vanni
Salvatio: frutero de Roccacoloma. Criticaba duramente a la Mennù por
un problema con los melocotones.
Familia
Alfallipe
Carmenla
Minaccapelli era la madre de Lilla Minaccapelli. Esta se casó con el
abogado Ciccio Alfallipe (administrador de las posesiones del
Príncipe Di Brogli) y tuvieron 2 hijos:
- Vincenzo (capitán del ejército)
- Orazio que se casó con Adriana Mangiaracina. Tuvieron 3 hijos:
- Gianni, varón, que se casó con Anna Chiovas
- Lilla, que se casó con el doctor Gian María Bolla
- Carmena, que se casó en contra de la voluntad de la Mennulara con Máximo Leone.
Personajes
de importancia
Padre
Arena: confesor de la Mennulara
Doctor
Mimmo Mendicó: médico del pueblo. Asistió a la Mennulara en su
muerte y a Orazio Alfallipe.
Sra.
Di Prima: hermana del Doctor Mendicó, viuda, vive con su hermano.
Pietro
Fatta: Presidente de la Cámara local; amigo íntimo de Oracio
Alfallipe. Amante de la pornografía. Casado con Margherita (prima de
la madre de los Alfallipe y de Rosalia Pecorilla). Tienen una nieta
llamada Rita, para la que cose Angelina Salvatio.
Paulino
Annunciata: antiguo chofer de la familia Alfallipe que sigue viviendo
en el Palazzo Alfallipe. Casado con Mimma, hermana de Enza, portera
del P. Ceffalia.
Vincenzo
Ancona: reconocido y respetado Capo de la Mafia.
Rita
Parrino Scotti, hija del notario Parrino. Es viuda y amante de Orazio
y posteriormente de Salvatore Sillito (yerno de la Baronesa Ceffalia)
Portería
del Palazzo Ceffalia:
Enza
y Viti Militello. Tienen una tía soltera, anciana, Tia Carmelina Li
Pira.
Acude
Paulino Annunciata y su mujer Mimma todos los días.
Oficina
de Correos:
Girolamo
Meli: director de la oficina de Correos.
Gaspare
Risico: funcionario de correos que atendía las reclamaciones,
criticaba a la Mennulara. Era miembro activo del partido comunista.
Elvira
Risico: joven esposa de Gaspare. Trabajaba de dependienta en la
librería de las Pecorillas.
Círculo
de la Conversación
Giovannino
Pinzimonio: anciano que había sido tasador de productos agrícolas.
Mario
Lo Garbo
Pepino
Coniglio
Menico
Bommarito: agrimensor. Casado con Mimí Bommiato, mujer joven que
trabaja como maestra suplente.
Criadas
Santa
(de la casa Alfallipe)
Titina,
sobrina de Santa
Lucía
y Marianna: criadas de la casa Fatta
Lia
Criscuolo, de la casa Pecorilla (librería)
Maricchia
Pitarresi: trabajó en la casa Alfallipe con la Mennulara poco
tiempo. Estuvo en la cocina, al parecer le gustaba a Oracio
Alfallipe.
Otros
Mercería
de las Señoritas Aruta: Mariella y Tanina
Baronesa
Ceffalia tiene una hija: María José Sillitto, casaca con Salvatore
Sillitto
Angelo
Vazzano, notario de Roccacoloma
Angelo
Masculo, agrónomo, ahijado del Ciccio Alfallipe, vecino del Palazzo
Alfallipe.
Señor
Palmieri: arquólogo del Museo Regional Arqueológico y estudia las
vasijas del Sr. La Mennulara.
Sr.
Stutz, empleado bancario de Zurich
Círculo
Unidad de Italia
Pietro
Sannasarda: constructor, amigo de la familia Leone
Ettore
Manzello: anciano abogado de la familia Alfallipe
Notario
Vazzano. Rico notario que va a casar a su hija próximamente.
Ingeniero
Pomice: Consejero provincial, de derechas
Giovanni
Parrino: notario Parrino.
PERSONAJES
DE LA NOVELA “LA MENNULARA” Simoneta
Agnello Hornby
Por
orden alfabético de Nombre o apellido.
A
Adriana
Alfallipe
(de soltera se apellidaba Mangiaracina, madre de los Alfallipe. Vivía
con la Mennulara.
Ciccio Alfallipe
(administrador de las posesiones del Príncipe Di Brogli), padre de
Orazio
Orazio
Alfallipe, abogado y amante de las antigüedades. Algo mujeriego.
Señor del Palazzo Alfallipe, donde trabajaba la Mennulara. Casado
con Adriana. Tuvo 3 hijos.
Vincenzo Alfallipe,
hermano de Orazio, capitán del ejército.
Gianni
Alfallipe,
varón, que se casó con Anna Chiovas
Lilla
Alfallipe,
hija segunda de Orazio y Adriana. Casada con el doctor Gian María
Bolla
Carmela
Alfallipe,
hija pequeña de Orazio y Adriana; se casó en contra de la voluntad
de la Mennulara con Máximo Leone.
Vincenzo
Ancona:
reconocido y respetado Capo de la Mafia.
Angelina
Salvatio: costurera muy hábil, hija de Nuruzza y Vanni Salvatio
Paulino
Annunziata:
antiguo chofer de la familia Alfallipe que sigue viviendo en el
Palazzo Alfallipe. Casado con Mimma, hermana de Enza (portera del
Palazzo Ceffalia).
Mimma
Annunziata, mujer de Paulino y hermana de Enza.
Arena:
Padre, confesor de la Mennulara.
Señoritas
Aruta,
Mariella y Tanina. Dueñas de la Mercería de Roccacoloma.
B
Menico
Bommarito:
agrimensor Contertuliano Círculo de la Conversación. Casado con
Mimí
Bommiato,
mujer joven que trabaja como maestra suplente.
C
Baronesa
Ceffalia,
la portería de su Palazzo es un centro neurálgico de información
en Roccacoloma. Tiene una hija: María José Sillitto, casada con
Salvatore Sillitto
Pepino
Coniglio,
Contertuliano Círculo de la Conversación
Lia
Criscuolo,
criada de la casa Pecorilla (librería)
D
Sra.
Di
Prima:
hermana del Doctor Mendicó, es viuda y vive con su hermano.
F
Pietro
Fatta:
Presidente de la Cámara local; amigo íntimo de Oracio Alfallipe.
Amante de la pornografía. Casado con Margherita
Margherita
Fatta:
mujer de Pietro, prima de la madre de los Alfallipe y de Rosalia
Pecorilla. Tienen una nieta llamada Rita, para la que cose Angelina
Salvatio.
G
Gaspare
Risico:
funcionario de correos que atendía las reclamaciones, criticaba a la
Mennulara. Era miembro activo del partido comunista. Su mujer se
llama Elvira.
Elvira
Risico:
dependienta de la librería Pecorilla casada con Gaspare.
I
Addoloratina
Inzerillo:
hermana enferma de la Mennulara. Madre de los sobrinos de la
Mennulara a los que se hace referencia en la novela, el único que
aparece en el libro es el ingeniero Gerlando Mancuso.
María
Rosalía Inzerillo:
La Mennulara, protagonista postmorten de la novela. Mennù para los
íntimos.
Luigi
Inzerillo:
padre de la Mennulara
Nuruzza
Inzerilllo:
madre de la Mennulara. Tenía una hermana mayor llamada Anna, que era
coja.
L
Máximo
Leone,
marido de Carmela Alfallipe.
Mario
Lo Garbo,
Contertuliano Círculo de la Conversación
Lucía,
criada de la casa Fatta.
Tia
Carmelina Li
Pira,
anciana soltera, tía de Enza (portera P. Ceffalia) y Mimma (mujer de
Paolino Annunziata)
M
Gerlando
Mancuso,
ingeniero. Sobrino de la Mennulara, hijo de su hermana Addolatina.
Adriana
Mangiaracina,
nombre de soltera de la madre de los Alfallipe. Vivía con la
Mennulara.
Ettore
Manzello:
anciano abogado de la familia Alfallipe. Contertulio del Círculo de
Italia
Marianna,
criada de la casa Fatta
Angelo
Masculo,
agrónomo, ahijado del Ciccio Alfallipe, vecino del Palazzo
Alfallipe.
Doctor
Mimmo Mendicó:
médico del pueblo. Asistió a la Mennulara en su muerte y a Orazio
Alfallipe.
Girolamo
Meli:
director de la oficina de Correos.
La
Mennulara:
protagonista postmorten de la novela, llamada así por dedicarse en
su niñez a recoger almendras y otros frutos, en lo que era una
experta. Su nombre real es María Rosalía Inzerillo.
Mennù:
nombre con el que se refieren a la Mennulara en la casa Alfallipe.
Enza
y Viti Militello.
Porteros del Palazzo Ceffalia.
Carmela
Minaccapelli
era la madre de Lilla Minaccapelli. Bisabuela de los descendientes de
Orazio Alfallipe.
Lilla
Minaccapelli,
madre de Orazio Alfallipe.
P
Señor
Palmieri: arqueólogo del Museo Regional Arqueológico y estudia las vasijas del
Sr. La Mennulara.
Giovanni
Parrino:
notario que acude a las reuniones del Círculo de Italia. Criticado
por sus contertulios por la ligereza en la educación de su hija
Rita.
Rita
Parrino Scotti,
hija del notario Parrino. Es viuda y amante de Orazio y
posteriormente de Salvatore Sillito (yerno de la Baronesa Ceffalia)
Giovannino
Pinzimonio:
anciano que había sido tasador de productos agrícolas.
Contertuliano Círculo de la Conversación
Maricchia
Pitarresi:
trabajó de criada en la casa Alfallipe con la Mennulara poco tiempo.
Estuvo en la cocina, al parecer le gustaba a Oracio Alfallipe.
Ingeniero
Pomice:
Consejero provincial, de derechas. Contertulio del Círculo de Italia
R
Gaspare
Risico:
funcionario de correos que atendía las reclamaciones, criticaba a la
Mennulara. Era miembro activo del partido comunista.
Elvira
Risico:
joven esposa de Gaspare. Trabajaba de dependienta en la librería de
las Pecorillas.
S
Nuruzza
Salviato:
prima hermana por parte de madre de la madre de la Mennulara.
Criticaba duramente a su prima Nuruzza (madre de la Mennù) desde que
trabajaron juntas como criadas en la casa Minacapelli (familia de la
abuela materna de los Alfallipe).
Vanni
Salvatio:
frutero de Roccacoloma y marido de Nuruzza. Criticaba duramente a la
Mennù (por un problema con los melocotones). Padre de Angelina la
costurera.
Salvatore
Sillito
yerno de la Baronesa Ceffalia.
Pietro
Sannasarda:
constructor, amigo de la familia Leone. Contertuliano del Círculo de
Italia
Santa,
criada actual de la casa Alfallipe
María
José Sillitto,
hija de la baronesa Ceffalia; casada con Salvatore Sillitto
Sr.
Stutz,
empleado bancario de Zurich
T
Titina,
sobrina de Santa (criada de la casa Alfallipe), ayuda a su tía en
algunos recados.
V
Angelo
Vazzano.
Rico notario de Roccacoloma que va a casar a su hija próximamente.
Contertulio del Círculo de Italia. Se encargó del testamento de
Orazio Alfallipe.
Vincenzo
Ancona:
reconocido y respetado Capo de la Mafia.
lunes, 1 de septiembre de 2014
Feliz regreso
Chicas os deseo un feliz regreso al trabajo. Para aquellas que estáis disfrutando todavía del periodo vacacional que disfrutéis mucho.
martes, 8 de julio de 2014
En un lugar del Adarve...
En un lugar del Adarve, de cuyo nombre algunas no habían oído hablar, no ha mucho tiempo que se reunieron unas nobles damas, de buen porte y buen hacer. ¿Do vamos?, preguntaban con recelo. ¿¡Calenda?! Dícese según la RAE, familiarmente, de una época o tiempo pasado; también, para los romanos, el significado de Calenda: “lección del martirologio romano, con los nombres y hechos de los santos, y las fiestas pertenecientes a cada día.
Después de una semana de mala climatología, tuvimos la suerte de una noche de verano, sin frío ni viento desapacible. Quedamos a las 21,30 en el Calenda, pero algunas fueron muy tempraneras y, cuando la organizadora de tan insigne acto llegó al lugar, ya estaban allí tres ilustres damas que ayudaron a la preparación de la mesa para tan noble yantar.
Poco a poco, se fueron incorporando las más rezagadas, unas venían de otras celebraciones, otras de cañitas o cafelitos con amigos, otras corriendo de sus tareas y de sus avatares de última hora, pero flotaba en el ambiente las ganas del reencuentro. Echamos de menos a Carmina y Mayte Macías, sus deberes del cuidado de los enfermos les impidió acudir, un beso muy fuerte de todas las asistentes.
La disposición de la mesa fue del agrado de todas, cuadrada, como mandan los cánones de este grupo. Cada una de nosotras teníamos un pequeño documento junto a nuestro cubierto, un resumen de los personajes y características del libro que habíamos leído y, como acababa de fallecer esa semana Ana María Matute, algunos de sus pensamientos en unas breves frases.
No relato el menú, porque todas teníamos una copia del mismo, variado y para compartir, para que no fuera muy pesado, con una importancia especial en los postres.
Empezamos muy pronto a hablar del libro, cosa que no ha pasado en otras cenas, yo creo que porque tardamos más en sentarnos y ya nos habíamos contado todos los prolegómenos del reencuentro.
El libro, La gran casa de Nicole Krauss, lo habíamos leído la mayoría, alguna no lo había empezado y otras no habían podido terminarlo. Como comentario general, la complejidad de seguir historias tan dispares. El cambio de la primera historia (la escritora) a la segunda (Aaron, un padre con dos hijos muy diferentes y en la que no aparece el escritorio), descoloca a cualquiera.
Comentamos que hemos tenido que releer algunos episodios, que había habido historias que nos habían enganchado más que otras, personajes más creíbles o mejor definidos y otros un poco ambiguos… Hablamos de algunas de las características de los personajes, incluso de las pocas veces que aparecen sus nombres en el texto y, por supuesto, del tipo de narrador (monólogos en este caso). Este punto ya lo habíamos indicado en los contactos del grupo antes de la cena.
Consideramos el libro como muy denso, necesita ser leído de forma continua para no olvidar hechos. Nos ha gustado la forma de narrar algunas ideas y pensamientos de lo cotidiano con las que te sientes identificada, que subrayarías si tienes el libro en papel. Pero muchas de nosotras no lo recomendaríamos, historias sueltas en las que quedan muchos flecos sin resolver, esto molesta especialmente a Maite Fer.
Lo mejor de todo, para mí, los descubrimientos que tuvimos sobre la trama del libro, gracias a la segunda lectura que había hecho Maite Fer. Gracias de corazón, yo no me había enterado que la escritora, Nadia, que se dirige a “su Señoría”, se dirige en realidad al hijo- que es juez- de Aaron de la segunda historia, y que lo había atropellado, según te enteras al final, en la última historia. Y, ¿dónde está el escritorio? … En fin, quien quiera saberlo que se lo lea dos veces… Nosotras nos leímos allí las últimas hojas, para aclarar cosas.
Casi sin descansar, porque comíamos deprisa y hablábamos mucho, llegamos a los postres. A estas alturas de la noche, el restaurante se había llenado y teníamos la atención de la mesa vecina en nuestros comentarios. Por fin llegó el postre, “Trufas con Chocolate”, con muy buena presentación nos entregaron a cada una un ejemplar del último libro que habíamos escrito entre todas. No se lo esperaban, porque el libro se había llamado “Una taza de té verde” hasta el final. Procedimos a la firma de ejemplares por las autoras, este vez con menos entusiasmo, será que ya no somos nóveles.
La propuesta de lectura para la próxima cena es “LA MENNULARA” de Simonetta Agnello Homby. Después de mi metedura de pata pensando que lo podíamos conseguir de los grupos de lectura de la Biblioteca Pública de Cáceres, por aquello de retomar los libros en papel, pues resultó que estaba en italiano (no me fijé que no aparecía el nombre del traductor, ¡vaya por dios!). Gracias a Verónica, ya lo tenemos en el ciberespacio y hay uno en papel en castellano en la Biblioteca Pública de Cáceres.
La cena será en octubre, el día 2, y lo organiza María José, que gracias a Dios se encuentra ya mucho mejor.
PD.- La preparación del menú para la cena fue un mandato de Doña Tecla, no lo hubiese hecho si no se entregara el libro esa noche (es la segunda vez que lo hacemos en una cena que organizo yo, la primera fue "Patatas a la importancia" en el Aralia).
Nos hicimos foto nueva del grupo, faltaba menos gente, creo que lo conseguiremos alguna noche… (he intantado subirla, pero no he sido capaz, algo hago mal.
Y aquí terminan las hazañas de tan nobles damas una suave noche de verano.
martes, 24 de junio de 2014
La gallinita ciega ¿dónde voy? Cambio de restaurante
Además de una convocatoria larga, esta vez también va de despiste.
He tenido que cambiar el lugar, lo siento, todo por no guiarme de mi primera idea.
El lugar elegido se llama CALENDA, no hemos cenado allí nunca. Yo he ido una vez y me pareció el sitio ideal para alguna cena del grupo.
Está en el Adarve del Padre Rosalío nº 14. Para las que no hayais ido nunca, se llega muy bien porque está cerca del restaurante Puerta de Mérida, pero al fondo de la calle, cerca de las Carmelitas antiguas. El horario de la cena igual.
Siento el cambio, pero el entorno es igualmente precioso
lunes, 23 de junio de 2014
Nuestra cena de verano
Esta semana es nuestra “Cena de verano”, no quiero llamarla última, aunque lo sea, teniendo en cuenta que la mayoría de nosotras nos seguimos rigiendo por el año escolar que condiciona el funcionamiento de nuestros hogares.
Como os decía, esta semana tenemos programada nuestra cena. En la anterior me dijisteis que buscara una terraza, jardín, etc. algo especial para hacernos la foto del grupo. Yo, fiel a vuestros deseos, he intentado buscar un lugar así, pero (siempre hay un pero) soy una fiel seguidora del hombre del tiempo de la 3 (el Sr. Brasero) y auguraba tormentas y bajadas de temperatura para esta semana.
Me ha dado miedo concertar un sitio al aire libre. La posibilidad de distinas catástrofes climatológicas que predecían para esta semana me ha hecho ser conservadora.
Además, tenía que buscar un marco bonito para la foto del grupo. Un escenario en el que destaque nuestra alegría y entusiasmo por volver a estar juntas y sentirnos queridas...
Por todo ello, os informo que he reservado en la "Torre de Sande": un marco precioso, pero "arrecogías" para protegernos de la intemperie.
Podemos ir llegando a las 9,15 para ponernos al día de nuestras vidas y comenzar a cenar a las 21,30h. Espero que os guste la elección.
Para las que no estáis muy animadas con el libro, os "copio-pego" un análisis que me ha gustado y comparto, lo he encontrado en un blog y lo podemos comentar en la cena:
El libro se estructura sobre monólogos. A través del diálogo interior de los personajes conocemos los hechos que suceden en la novela y nos hacemos idea de la personalidad de cada uno de ellos. Uno de las pocas cosas que, a mi parecer, se le pueden reprochar a este libro es que el tono y el lenguaje de todos los personajes es muy parecido. Sin embargo, dado que el libro está muy bien estructurado en capítulos y que las historias son radicalmente distintas, no se pierde el lector en la narración. La elección del monólogo como técnica narrativa tiene la ventaja de que algunas cuestiones que no quedan resueltas tienen la justificación literaria de que no lo están tampoco para el personaje que, por tanto, no tiene por qué aclararlas, cosa que sí podría reprochársele a Krauss si su narrador fuese una tercera persona omnisciente.
Se trata de un libro denso, concienzudo en la narración, en la que la autora no escatima ningún detalle para relatarnos con minuciosidad cualquier dato que pueda aportar más a nuestro conocimiento sobre el personaje, aunque siempre este juicio estará condicionado al ser el monólogo la técnica narrativa elegida y el propio personaje el que nos habla a través de su propia percepción de los hechos.
En todo caso, la novela absorbe por el atractivo de las historias que en ella se desarrollan y por el carisma de los personajes, todos con un mundo interior muy rico y en constante conflicto personal, como suele ser habitual en los libros de Krauss.
latormentaenunvaso/blogspot.com
jueves, 5 de junio de 2014
John Banville: PREMIO PRÍNCIPE DE ASTURIAS
El irlandés, uno de los grandes estilistas de la lengua inglesa, premio Príncipe de Asturias de las Letras . El autor de 'El mar' y 'Antigua luz' tiene una doble personalidad bajo el seudónimo de Benjamin Black.
Imposible
saber lo que el Príncipe de Asturias, que a las alturas en que se dé
el próximo mes de octubre podría pasar a ser Princesita de
Asturias, ha premiado exactamente al distinguir a John Banville
(Wexford, Irlanda, 1948), porque en su interior se esconden no pocas
personalidades. La primera e indiscutible es la del más grande
escritor irlandés vivo --con el permiso de William Trevor-- y el
mejor estilista de la lengua inglesa, alguien que elabora su sinuosa
prosa a conciencia y a mano. Luego está su alter
ego,
su "hermano gemelo idiota" como le gusta llamarlo, Benjamin
Black, con el que ha firmado novelas policiacas, que es un artesano
preocupado por la claridad expositiva capaz de teclear sus novelas en
el trasbordo de dos aviones. Pero ni siquiera el carácter
aparentemente sencillo y accesible de Black está libre de
complejidades porque como tal ha firmado un excelente pastiche
chandleriano, La
rubia de ojos negros .
También es un respetado y exigente crítico literario --lo que
siendo escritor a su vez le ha granjeado más de un enemigo-- e
incluso ha firmado algún guion de cine, como Albert
Nobbs ,
a las órdenes de Rodrigo García, el hijo de García Márquez.
De
todas formas, la persona que atiende al teléfono de su domicilio en
Dublín es una sola, irónicamente alegre porque sus lectores
españoles y el premio le han demostrado que en España tiene una
reputación mayor que la que goza en su propio país. "Estoy
encantado con este reconocimiento y me siento muy orgulloso, por
supuesto". Para el autor, de quien el jurado ha destacado su
capacidad para la "reflexión sobre los secretos del corazón
humano", escribir es algo tan natural como la propia
respiración. Le sobra tanta energía artística cuando aborda sus
novelas serias --y ahí están las extraordinarias
El
mar
,
que le valió el premio Booker y le puso en primer término del
panorama internacional, Los
infinitos o
Antigua
luz --
que se ve obligado a desbordarse en historias de género, a imitación
de su querido Simenon. "He estado escribiendo durante medio
siglo y así voy a seguir. Es una manera de aprender todo el tiempo y
siento que ahora, cuando tengo sesenta y muchos años, es cuando
estoy empezando a saber escribir".
Banville
nació en Wexford, un pueblecito del que suele decir que no intentó
aprenderse los nombres de las calles porque quería salir de allí lo
más deprisa posible. Se crió casi como hijo único porque sus
hermanos ya eran mayores y pronto, como acabaría haciendo él mismo,
se marcharon de casa. El relámpago que marcó su vocación vino con
la lectura de los cuentos de Dublineses de Joyce y el posterior
intento de imitarlos en la vieja máquina de escribir de su tía.
Pero no solo eso: por aquellos años también desechó convertirse en
pintor. No quiso ir la universidad porque allí, decía, no le iban a
enseñar nada. Optó por la vida y el periodismo, siguiendo el
ejemplo de Graham Greene, que solía decir que el mejor trabajo para
un escritor era ser editor de cierre en un periódico, porque te
permitía escribir durante el día. En 1970 apareció su primer libro
de relatos y se convirtió en un domesticado novelista irlandés, un
poco costumbrista, "La lengua irlandesa es muy poética --dice
Banville intentado dar una explicación a por qué hay tantos buenos
escritores en su país-- e incluso ahora seguimos sintiéndonos
extraños en la lengua inglesa y eso es porque continuamente estamos
examinándola". De la etiqueta irlandesa, el autor acabaría
desembarazándose con una serie de biografías universales y
literarias de científicos entre las que se contaban Copernico,
Kepler y La
carta de Newton ,
en las que ya se apreciaba lo que va a acabar siendo su férreo
control del lenguaje.
En
1997, con la salida de El
intocable ,
el gran pope de la crítica George Steiner lo saludó como el
novelista inglés más inteligente. Diez años antes El
libro de las pruebas le
había consolidado en su país, un consenso que se amplió fuera de
las fronteras británicas con El
mar
,
que muchos consideran su
obra maestra.
Muy
discreto con su vida privada, reacio a admitir que en algunas de sus
novelas podrían filtrarse episodios autobiográficos -- "Cuando
me levanto de mi escritorio, todo lo que escrito se vuelve ajeno"--
Banville tiene cuatro hijos de dos matrimonios distintos. Su primera
esposa, Patricia Quinn, fue directora del Consejo de las Artes de
Irlanda y la actual, la norteamericana Janet Dunham, le ha obligado a
viajar periódicamente a Estados Unidos, algo a lo que él se resiste
porque es uno de esos raros autores irlandeses --nada que ver con los
trasterrados Joyce o Beckett-- que no conciben estar alejados de su
país y adoran su mal tiempo y su lluvia permanente.
FIESTA
Y RESACA Desde el otro lado del hilo telefónico, Banville habla de
Irlanda, de sus espejismos de progreso rotos por la crisis: "Hemos
sufrido mucho y vamos a seguir haciéndolo, pero al mismo tiempo hay
algo bueno en lo que ha ocurrido. Hemos madurado. Hemos tenido diez
años de fiesta y ahora viene la resaca. Hemos admitido que somos
nosotros los que hemos causado los problemas que tenemos por nuestra
avaricia y nuestra estupidez".
Pero
hoy toca celebrar el premio, recordar los buenos ratos de tantos
viajes a España, acordarse del Quijote, que por fogoso y por soñador
bien podría ser irlandés, e ir a celebrarlo en un buen restaurante
de Dublín con los amigos. "No nos va a faltar una botella de
vino español".
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