
Anoche nuestra ciudad se presentó cálida, y la parte antigua, como siempre, mágica. Fuimos llegando al restaurante
Aldana poco a poco. Las primeras , yo incluida, media hora antes para comprobar que la mesa era cuadrada. Y ¡tachan!, allí estaba, perfecta, cuadrada, sin hueco central, única mesa en la sala principal del restaurante, con una bandeja de limones mediterráneos en el centro...
Algunas se perdieron en el camino, pero consiguieron llegar en hora y aunque Rosalia había avisado de su tardanza, apareció antes de que sirvieran el primer plato. Faltó Verónica, muy a su pesar, y la echamos de menos. Pero a cambio allí estaban Mª Angeles que venía desde Madrid, y Malén ( esta última ya ha entrado en la categoría de "invitada veterana" o "invitada frecuente"). La cena, me refiero a la la comida, estuvo digna , la lasaña de setas buenísima y el "vitello tonnato" sabroso.
En cuanto a la conversación, hablamos mucho, muchísimo. Lo primero que recordó Bea, y todas estuvimos de acuerdo, fue que la mesa de la cena deberá ser siempre redonda o cuadrada, y si no puede ser, pues nos vamos. Claro que hay que contar con que los chef/camareros/dueños, nos hagan caso. Ayer no hubo problema y seguimos charlando, charlando. Hubo un brindis por la nueva licenciada en Derecho, y por las estupendísimas bachilleres, con notas medias de Sobresaliente, y que el año que viene empezaran, las 3, Medicina.

Seguimos charlando, charlando y le tocó el turno al primer libro "Carta de una desconocida", un clásico, de sólida estructura, emotivo, un historia de amor sublime, que todas valoramos con 4 de nuestras estrellas (¿cuando daremos el 5?), aunque es un tipo de relación que no creemos que se pueda dar en nuestros días. Marga veía la muerte de la mujer como una suerte de suicidio, y a todas nos pareció sobrecogedora la imagen de la mujer escribiendo la carta junto al cadáver de su hijo, rodeado de cirios. Yo había leído el libro hace tiempo y aunque mi intención fue releerlo, no hubo lugar, así que esto es todo la que puedo recordar.

Pero no os preocupéis, porque llega la guinda del pastel, el comentario del segundo libro: "Bajo el Magnolio" de Marina Mayoral. Bea y Malen han sido "animadoras" en dos grupos de lectura, y uno de los libros que han leído era este, así que trajeron el tema trabajado y ya os podeís imaginar como cundió el comentario, mínimo una hora hablando sin parar. Carmina no pudo parar de reirse durante 5 minutos, regodeándose la muy...porque YO, y no ella, tenía que hacer el resumen . En general nos gustó, excepto a las 2 Rosas e Isamari, que lo encontraron un poco reiterativo, aunque de lectura agradable. De acuerdo todas en que narra la historia de un amor a lo largo de los años, que se mantiene vivo sobre todo porque nunca se somete al desgaste de la vida cotidiana y de la convivencia. Un amor que no fue vivido (salvo la escena del horreo, que Rosa nos recordaba de vez en cuando). Una historia realista, con personajes cotidianos, que podríamos haber conocido. Los dos protagonistas eligen en si juventud su estilo de vida, para unas el "ganador" fue Paco, mientras que otras pensábamos que ninguno lo era, que ambos ganaron y perdieron algo. Unanimidad absoluta en que el personaje de Paco está mucho mas dibujado que el de el de Laura ¿qué era esta chica, qué había estudiado?. Y aunque en la novela pesan mucho el entorno y las diferencias sociales, la historia y sus emociones podrían perfectamente trasladarse a otro entorno.... Pero no, esto no fue todo, en ese momento Malen sacó unos folios, y comenzamos a desmenuzar el libro siguiendo el esquema que ella utiliza con sus alumnos en la universidad. Nos comentó cuestiones más técnicas, como por ejemplo que las faltas léxicas están permitidas cuando es el protagonista el que habla y no cuando es el narrador el que escribe. Menos mal que a estas alturas, Malen, además, se puso a tomar notas, (ya sabéis que las mujeres podemos hacer varias cosas a la vez). Analizamos el argumento: El final nos pareció igual de bueno que el principio; el personaje de Paco no se dibuja totalmente, solo se esboza, en la primera página; el ritmo es lento, adecuado a la historia que está contando, y salta en el tiempo, igual que saltan nuestros recuerdos o una conversación, consiguiendo un desarrollo mucho más ameno; el final es realista, nos gustó, otro hubiera resultado mas "pastelero"; el lenguaje se enriquece con numerosos adjetivos y descripciones (otra vez el horreo y las manzanas que ruedan); es un soliloquio, el de Paco lo que nos ayuda a meternos en el personaje y consigue una historia más intimista; el personaje mas gris fue quizás el del hijo mayor de Paco que parece aportar poco a la historia y dentro de los secundarios nos encontramos con algunos que podrían adquirir vida propia y formar por si solos otra historia: la madre de Laura y los cuatro hombres de la tertulia.
Nunca, nunca hemos hablado tanto de un libro. Le vamos a poner 4 estrellas sólo por eso.
Continuamos con el Notición de la noche: ¡ Aumenta el grupo! ¡Ya era hora!, necesitamos sangre nueva. Después de una encuesta casi secreta vía correo electrónico, por unanimidad absoluta, estamos ANSIOSAS por ofrecer a Pilar y a Julia, una plaza en el grupo, mas o menos como un sillón en la academia. Si aceptan, seremos CATORCE.

La próxima cena ha sido fijada para el día 17 de Septiembre, la organizara Bea, que se ha chupado también la mitad de la organización de la mía, pero que está encantada, porque le gusta y lo hace muy bien. Leeremos 2 libros: "La Tregua" de Mario Benedetti, como homenaje póstumo, que propuso Bea, y "Cena con Ana Karenina" de Gloria Goldreich, propuesto por Emma, que cuenta la historia de un grupo de 6 mujeres que forman un Club de Lectura, ¿Os suena?
Por último Rosalía convoca en su casa de Montanchez a cervezón la tarde del día 24. Imprescindible llevar cada una un picoteo, y los malos rollos y las envidias para quemarlos en una hoguera. ¡Nochecita de San Juan, la más corta del año!
Esto fué todo. Por cierto se me olvidó totalmente llevar una crema para sortear, pero para compesar, a la próxima llevaré dos.
Publicado el Viernes 12 de Junio por Speedy Gonzalez (el ratón más veloz de todo Mexico)